La cantante de Russian Roulette rompe su silencio y se sincera con una revista sobre el suceso que cambió su vida a principios de año.
Rihanna ha hablado al fin. La cantante ha contado toda la verdad en una entrevista para la revista estadounidense America’s Glamour sobre lo que ocurrió después de la terrible agresión de su ex novio Chris Brown en la víspera de la gala de entrega de los Premio Grammy en febrero de este año.
Para empezar, la artista no esperaba atraer tanta atención mediática, y de la noche a la mañana se sintió como la favorita de los paparazzi, Britney Spears. “Me sentí como si me fuera a dormir siendo Rihanna y me despertara como Britney Spears. Ese fue el nivel de caos mediático del día siguiente [a la agresión]. Fue como ‘¿Qué, que hay helicópteros rodeando mi casa?¿Hay 100 personas en el acceso a mi casa?¿Qué quieres decir, que no puedo volver a casa?’”.
Rihanna encontró difícil mantenerse callada y escondida, sobre todo después de que fuentes policiales filtraran la foto de su cara herida y amoratada en TMZ.com. La cantante añade: “Fue humillante; no es una foto que enseñarías a nadie. Sentí como si se hubieran aprovechado de mí totalmente. Sentí como si la gente se estuviera riendo de ello, y es mi vida. Estaba muy decepcionada, sobre todo cuando descubrí que la foto había sido [supuestamente filtrada] por dos mujeres”.
Rihanna explicó además que está decidida a usar su status de estrella del pop para ayudar a mujeres que sufren la violencia por parte de sus parejas o ex parejas. La cantante afirmó que “la violencia doméstica es un gran secreto” porque nadie quiere admitir que la sufre, ya que es embarazoso.
Sin embargo, ahora ella “puede hablar por esas mujeres”, ya que su situación puede ayudar a darle visibilidad al problema, y hacer que la gente aprenda de ella: “personas en todo el mundo pudieron ver mi historia en directo, y han seguido cada paso de mi recuperación”.
