Comenzó tímidamente hace unos años y, poco a poco, los puestos de exhibición y venta de artesanías han ido acrecentando su número y ofreciendo, además, diversidad de objetos, desde los más sencillos hasta verdaderas obras de arte en las que sobresalen la calidad y prolijidad.
Consciente de ello, los visitantes se multiplicaron en la similar medida y cada vez que la feria se “arma”, el público sabe de qué se trata y, en consecuencia, no retacea su asistencia. Lógicamente que así como asisten quienes desean adquirir alguna de las tantas artesanías están aquellos que solamente van a mirar y aprovechan para salir a pasear con mayores atractivos que los habituales.
Los clásicos mates, los cuchillos de todo tamaño, las pinturas y hasta las más elementales artesanías se conjugan alrededor de la Plaza Mitre para convocar, como el sábado por la noche, una verdadera multitud que no amainó en número hasta que, alrededor de las 2:30 del domingo, los puestos comenzaron a levantar su mercadería.
Durante nuestra recorrida recogimos las quejas de algunos artesanos que se han sentido mal tratados por personal de Inspección Municipal. Si bien es cierto que existen disposiciones, ninguna debe ser tan rígida como para salirse del sentido común. Hay circunstancias que permiten cierta flexibilidad, la noche de la lluvia, hubo artesanos que dejaron sus autos cerca de sus puestos ya que la lluvia, intermitente, los obligaba a resguardar sus cosas cada vez que aparecía y a exponerlas cuando dejaba de caer. No es posible, en esos casos, pretender que los autos estén lejos del lugar de venta ya que hay artesanías que se arruinan con la lluvia y ningún reglamento debe ser tan estricto como para perjudicar a aquellos de los que la muestra se nutre. A quien le caiga el sayo, que se lo ponga.
Anoche, apenas caían las primeras sombras de la tarde, la plaza estaba con mucho público, presagio de una noche en la que nuevamente el público asistiría en forma masiva lo que es, imaginamos, un aliciente para quienes organizan y para los que exponen.
Las fotos al pie de esta nota intentan mostrar parte de lo que, por las noches, ocurrió en la Plaza Mitre de Baradero.
- Artesanías en barro.
- Silvia y sus duendes.
- Artesanías Nogal.
- La familia Ortiz con sus cactus y bosai.
- El Grupo Misionero de la Parroquia Nuestra Sra. de Luján.
- hermanos Ejarque ofrecieron su cervesa artesanal: Brüder.
- Silvia y sus llamadores de ángeles.
- Collares, pulseras todo muy singular.































08 Febrero 2010 9:18
Felicitaciones a todos los artesanos. Los trabajos son hermosisimos.
08 Febrero 2010 9:24
hermosa la feria.que suerte que los artesanos se pusieron firmes para que se haga en la plaza.en el bajo iba a poder ir le tengo miedo a las viboras de la creciente.
08 Febrero 2010 21:18
Albeeeeeeeeeeerta no sabía que eras artesana!!! tye felicitoooooooooooooo