“Hace 200 años la lucha era por la libertad, hoy vamos por la igualdad”

Cristina Fernández hizo un firme llamado a la unidad de todos los argentinos. Ante una multitud, advirtió que la construcción de un país siempre tiene obstáculos. “Que nada nos distraiga y que nada nos provoque”, puntualizó.

Frente al Monumento a la Bandera, en la ciudad de Rosario, y ante una multitud, la presidenta Cristina Fernández renovó el pedido a la unidad nacional. “No más argentinos contra argentinos, no más puños crispados, no más voces que convocan al desaliento, al fracaso. Acá está nuestro país”, pidió la mandataria. Cristina hizo el llamado en el acto central por el Día Nacional de la Bandera desde el palco que ayer compartió con varios de los ministros de su gabinete; el gobernador santafesino y candidato presidencial por el Frente Amplio Progresista, el socialista Hermes Binner, y el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz. El de la presidenta fue el único discurso.
Cuando falta menos de una semana para la oficialización de las candidaturas presidenciales que competirán en los comicios de octubre, el discurso era esperado con expectativa. La mandataria evitó cualquier alusión directa a la pulseada electoral. Su mensaje, sin embargo, incluyó fuertes definiciones políticas. Insistió con una firme defensa de la gestión iniciada por Néstor Kirchner en 2003 y pidió compromiso con la defensa del modelo nacional. “Que nada nos distraiga, que nada nos provoque. Seamos lo suficientemente inteligentes para saber que el camino de la construcción de la Patria está lleno de piedras que van a tirar, pero tenemos que tener la paciencia de recoger una por una las piedras, no para devolverlas, sino para sacarlas del camino”, puntualizó. Y subrayó: “Hace 200 años lucharon por la libertad y hoy vamos por la igualdad. Esa es la gran lucha. Tenemos que hacer una introspección, no para soslayarnos de que a otro le vaya mal, sino para poder diferenciar y poder separar la paja del trigo, saber cuándo nos hablan desde el corazón o nos hablan desde sus miserables intereses sectoriales.”
La presidenta había llegado a Rosario desde Buenos Aires después de pasar el fin de semana en la provincia de Santa Cruz. El acto por el Día de la Bandera coincidió con el inicio de una semana clave en términos políticos. Además de la definición de las candidaturas presidenciales, los partidos también deben inscribir sus candidatos a diputados y senadores nacionales. Las negociaciones partidarias para cerrar la integración de esas nóminas prometen dominar la actividad de los próximos cuatro días.
Junto a la presidenta compartieron el palco el senador José Pampuro, el jefe de Gabinete Aníbal Fernández, los ministros Florencio Randazzo (Interior), Amado Boudou (Economía), Arturo Puricelli (Defensa), Nilda Garré (Defensa) y Alberto Sileoni (Educación) y los secretarios general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, entre otros funcionarios. Los candidatos a gobernador de Santa Fe por el socialismo, Antonio Bonfatti, y por el Frente para la Victoria (FPV), Agustín Rossi, también estuvieron en primera fila.
Desde el inicio del acto, cada pausa de la presidenta dejó escuchar los cánticos a favor de su reelección. Emocionada, la presidenta compartió con ellos el paso de la bandera más larga del mundo del proyecto colectivo “Alta en el cielo”. Se trata de un paño con los colores celeste y blanco que comenzó a coserse en forma colectiva en 1999. Actualmente tiene 18 kilómetros de longitud.
“Tenemos que empezar a saldar viejas diferencias, creo que este primer año del tercer centenario de la Patria nos debe ubicar a todos en un lugar diferente, no desde las ideas sino desde las actitudes frente al que, por allí, piensa diferente”, puntualizó Cristina.
La presidenta recordó especialmente la figura de su compañero de vida y militancia por más de 30 años y calificó como un “hito histórico” las decisiones que adoptó Néstor Kirchner para encarar la reestructuración de la deuda, y la estatización de las ex AFJP. “La lucha por la igualdad no puede ser edulcorada como un relato de Heidi y su abuelito. Nada es magia, esto es fruto de decisiones políticas, de un proyecto que cree en la Argentina y en su pueblo”, puntualizó.
En ese sentido, comparó los logros de su gestión con muchos de los sueños de Manuel Belgrano. “Estamos cumpliendo con una Argentina industrial con trabajo, educación y progreso”, puntualizó. Y advirtió: “Siempre hay intereses minúsculos pero poderosos que necesitan que los argentinos estemos desunidos para poder explotar a los trabajadores.”
Sobre el final, la presidenta les habló a los jóvenes. “Este proyecto volvió a hacer creer a los jóvenes, que ya no creían en nada ni en nadie.” Y exhortó: “Cada uno de ustedes puede ser un Belgrano o un Moreno, está en ustedes la decisión de juntarse en un proyecto que está reconstruyendo la Patria”.

Fuente: Tiempo Argentino.