Para pensar juntos: La gratitud

Cuando hablamos de gratitud, tendemos a imaginar un individuo, educado y de buenos modales que da las gracias cuando le abren la puerta o le ceden espacio en las aceras. Y sí, eso también es una muestra de agradecimiento.Pero la gratitud es un estado o actitud prolongada, de ánimo, que nos permite acomodarnos en situaciones diversas convirtiéndolas en gratas, aunque posiblemente pudieran serlo mucho mas.

La gratitud es una sonrisa interior de conformidad (que no significa sometimiento) ante las situaciones y los avatares de la vida. La gratitud permite tomar una distancia suficiente para observar el día a día y las cosas tanto agradables como desagradables, con una actitud de mejora y con el impulso necesario para sacarles provecho. Incluso de las peores cosas.Gratitud es el camino mas corto hacia el contento. La gratitud hace inventario de los dones y desdichas que la vida nos presenta y lo convierte todo en activo.

La gratitud se expresa en el agradecimiento. Aquel que tiene el don (virtud) de la gratitud, sabe el valor y la necesidad de expresarla. Es como el que imagina un cuento nuevo, que inmediatamente siente la necesidad de contarlo a sus hijos y amigos.

Aprender a expresar la gratitud, hacia la vida, hacia los demás, hacia Dios -si quieres- hacia uno mismo, hacia nuestro propio cuerpo es muy importante. Y cultivar el agradecimiento de algún modo mejorado o especial, puede llegar a ser un arte en sí mismo, al igual que expresar sentimientos con la poesía también lo es.

Precisamente hoy, no te irrites.

Precisamente hoy, no te preocupes.

Honra a tus padres, maestros y ancestros.

Gánate el pan honestamenteDemuestra gratitud hacia todo ser vivo.