Murdoch se lava las manos por el espionaje y culpa a los periodistas

El magnate, dueño del Wall Street Journal y de la cadena Fox, dijo sentirse avergonzado y horrorizado por las prácticas ilegales llevadas a cabo por sus empleados, pero señaló que fue traicionado por las “personas en las que confiaba.”

El mayor magnate de los medios de comunicación de todo el mundo, Rupert Murdoch, negó toda responsabilidad en el escándalo de las escuchas ilegales y los sobornos practicados durante años para conseguir primicias periodísticas en diarios de su conglomerado News Corporation. Sin embargo, no sólo se disculpó por ellas, sino que también admitió sentirse “avergonzado”.
En su comparecencia ante una comisión del Parlamento británico, interrumpida brevemente por la agresión frustrada de un espectador, el multimillonario aseguró que no se había enterado de la magnitud del caso hasta hace dos semanas, cuando se supo que reporteros del dominical News of the World habían intervenido el teléfono de una niña asesinada. Al conocer esta intromisión en el buzón de voz de Milly Dowler, Murdoch dijo haberse sentido “conmocionado, horrorizado y avergonzado”.
Durante su intervención, el multimillonario de 80 años, propietario de la cadena Fox y del diario Wall Street Journal, entre otros medios estadounidenses, se mostró a veces titubeante. “Es el día en que me siento más humilde (humble) de toda mi vida”, afirmó a poco de empezar la comparecencia parlamentaria, a la que también fue citado su hijo James, director ejecutivo de la filial para Europa y Asia de News International.
Murdoch eludió responsabilizarse de lo que hicieron periodistas de sus medios, quienes en reiteradas oportunidades y durante años pincharon teléfonos móviles para obtener exclusivas, entre otras prácticas ilegales. “Las personas en las que yo confiaba y, tal vez, las personas en las que ellos confiaban” son, en su opinión, las responsables de que las escuchas ilegales a ciudadanos británicos se practicaran durante años con total impunidad. “No es una excusa, sino una explicación… 53 mil personas trabajan para mí”, indicó el empresario australiano estadounidense.
No obstante, en su primera comparecencia parlamentaria en los más de 40 años que lleva como empresario de medios de comunicación, Murdoch y también su hijo se disculparon por el espionaje realizado por sus periodistas, que calificaron de “inexcusable”.
El legislador laborista Tom Watson fue uno de los que interrumpió varias veces la serie de disculpas del magnate. Murdoch “es responsable por la gobernabilidad corporativa y de serios errores en la compañía”, sostuvo el parlamentario. “Es revelador en sí mismo el hecho de que él no sepa aquello que los ejecutivos (del conglomerado) eligieron no decirle”, agregó.
El caso de las escuchas, que investiga la policía, se ha saldado por ahora con la detención de diez antiguos empleados del News of the World, entre ellos Andy Coulson, ex director del tabloide y hasta enero jefe de prensa del primer ministro, David Cameron.

Fuente: Efe – Ansa – Tiempo Argentino