Europa aprueba un nuevo rescate para la quebrada economía griega

Para evitar una suspensión de pagos, los líderes del Viejo Continente decidieron otorgarle créditos con tasas de interés blandas y la posibilidad de pagar la deuda hasta en 30 años, en una suerte de reestructuración encubierta.

Los socios de la Eurozona acordaron un segundo paquete de rescate, para evitar la bancarrota de Grecia, por valor de 109 mil millones de euros, más un aporte privado de los bancos tenedores de deuda griega de unos 50 mil millones. Además, los 17 líderes de Europa ampliaron los plazos de pago y bajaron las tasas de interés de los créditos que recibirá Atenas. El hecho de suavizar las condiciones de los préstamos al país helénico para impedir una suspensión de pagos, no evitaría, sin embargo, que Grecia caiga en un default “selectivo”.

De esos 50 mil millones, que se sumarán a los nuevos créditos de la UE y del FMI, un tramo de 37 mil será de participación voluntaria del sector privado, que deberá aceptar un aplazamiento del pago de los bonos griegos. La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, estuvo presente en Bruselas para cerrar los detalles del acuerdo.
Ante uno de los mayores temores de la UE, que las agencias de rating califiquen el nuevo plan para Grecia como “default”, fuentes comunitarias explicaron que los socios de la Eurozona garantizarán temporalmente los bonos griegos para que el Banco Central Europeo (BCE) siga inyectando liquidez en el sistema financiero heleno y se evite una quiebra. La fórmula adoptada es inédita desde la creación del euro, en 1999 (con la introducción de billetes y monedas en 2002), pues es la primera vez que la UE, y sobre todo el BCE, aceptan un “impago selectivo” de un socio de la moneda única.

Los líderes de la Eurozona apuestan, entre otras opciones, por obligar a la banca a participar en el rescate con un sistema de canje de bonos, para aplazar 30 años el pago de la deuda y reducir los intereses que pague Grecia. Ello supondría un impago parcial o selectivo de Grecia, idea que rechaza el BCE. El ministro de Finanzas de Holanda, Jan Kees de Jager, aseguró tras la cumbre que se trataría solamente de un impago que podría durar “horas, días o semanas”, por lo que el “impago selectivo” parece no haber quedado totalmente descartado. Ayer mismo, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, dejó esa hipótesis en el aire: “No puede excluirse la posibilidad de que haya un default (parcial).”

“Lo que vamos a hacer por Grecia, no lo haremos por ningún otro país de la Eurozona”, subrayó el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, en referencia a Lisboa y Dublín. El acuerdo, comentó el primer ministro heleno, Georgios Papandreu, “aliviará la carga” de los esfuerzos que debe hacer el país para reducir su déficit público: “El pueblo griego es un pueblo orgulloso, trabajador, creativo, que lo único que pide es tener derecho a realizar profundos cambios… para crear una sociedad justa”, comentó, en referencia a los duros ajustes que llevará a cabo el país, entre ellos recortes de sueldos a empleados, nuevos impuestos y un paquete de privatizaciones por al menos 50 mil millones de euros.

Previamente, los líderes de la Eurozona descartaron aplicar una tasa bancaria –propuesta por Francia– para financiar el segundo rescate de Grecia. Se trataba de aflojar en unos puntos el cinturón que aprieta a la nación helena, ante la posibilidad de que no pueda devolver ni el primer rescate, por 110 mil millones de euros aprobado en 2010, ni este segundo de emergencia. Ahora se ampliarán los plazos de 7,5 a 15 años y se bajarán las tasas de interés del 4,2% al 3,5%. La novedad es que esa relación de las condiciones del préstamo podrían también beneficiar a los otros dos socios rescatados: Irlanda y Portugal.

Fuente: Efe, Ansa y dpa. Tiempo Argentino.