Inglaterra retoma la calma tras el caos y los saqueos

La violencia extrema que sorprendió a Inglaterra en los últimos días fue cediendo el miércoles por la noche.

Ocurrió luego de que el primer ministro David Cameron prometió restaurar el orden y extendió la presencia policial en las calles del país.

La violencia y el caos que sorprendieron a Inglaterra en los últimos días fueron cediendo el miércoles por la noche, luego de que el primer ministro David Cameron prometió restaurar el orden y extendió la presencia policial en las calles del país.

Hacia las 21.30 hora local, los incidentes se limitaban a escaramuzas aisladas y choques entre la policía antidisturbios y grupos de jóvenes, luego de cuatro noches de una inédita violencia que se extendió por varias ciudades.

La capital, sede de los Juegos Olímpicos del 2012, estaba pronta para otra inquietante pero relativamente tranquila noche, con 16.000 policías desplegados por toda la ciudad, mientras grupos de residentes protegían áreas destruidas por incendios, saqueos y enfrentamientos callejeros.

Otras ciudades en el norte y centro de Inglaterra, como Manchester, Liverpool y Birmingham, que fueron escenario de extrema violencia el martes por la noche, también parecían en calma. “Necesitábamos un contraataque y ya se puso en marcha un contraataque”, dijo Cameron luego de una reunión del COBRA, el comité de crisis gubernamental.

“Cualquier recurso que necesite la policía, lo va a tener”, apuntó. “Cualquier recurso que la policía necesite, lo va a tener”, añadió. La coalición de Gobierno rápidamente negó que los disturbios estuvieran relacionados con las medidas de austeridad, que la administración se ha visto obligada a implementar para afrontar un déficit presupuestario récord, y los calificó de “delincuencia pura”.

El enojo público por los saqueos parecía haber reforzado el argumento del Gobierno, y los bienes robados iban desde lo caro -como televisores y joyas- a lo absurdo -como golosinas y alcohol.

Sin embargo, líderes comunitarios y los propios manifestantes dijeron que la violencia era una expresión de la frustración que sienten los habitantes pobres de un país que figura entre los más desiguales en el mundo desarrollado.

“Elevaron las cuotas (de la universidad), recortaron las asignaciones (infantiles). Todo el mundo usó la violencia como una oportunidad para protestar”, dijo un hombre que participó de los disturbios en el distrito de Hackney, en el este de Londres, a Reuters.

Sociedad Quebrada

Tras ser acusado de no responder con rapidez a la situación, Cameron ordenó al Parlamento a reunirse el jueves, interrumpiendo el receso de verano y sus vacaciones. El primer ministro no hizo referencia a los problemas económicos y sociales de las áreas urbanas.

La violencia comenzó luego de que un hombre afrocaribeño murió por un disparo tras un incidente que involucró a la policía. “Hay bolsones de nuestra sociedad que no están rotos, sino francamente enfermos”, declaró Cameron, que dijo que haría de la reparación de la “Gran Bretaña quebrada” una prioridad de su mandato.

Los tribunales trabajaron durante la noche del miércoles para procesar los casos. Entre los acusados había un niño de 11 años, un trabajador de beneficencia y un profesor adjunto. Se realizaron más de 1.000 arrestos, 805 de ellos en Londres.

Vigilancia

En Birmingham, la policía abrió una investigación después de que tres hombres musulmanes murieran arrollados por un coche en medio del caos. Un amigo de los fallecidos dijo a la radio de la BBC que formaban parte de un grupo de ciudadanos asiáticos británicos que estaban protegiendo la zona de los saqueadores tras asistir a la oración del Ramadán en una mezquita.

El Consejo Musulmán de Gran Bretaña condenó la violencia y llamó a su comunidad a permanecer en calma y apoyar a las autoridades. También los instó a colaborar en la limpieza de las calles. Muchas pequeñas tiendas y comercios en Inglaterra son administrados por musulmanes provenientes del sur de Asia.

La violencia ha impactado a muchos británicos que vieron por televisión las imágenes de algunos manifestantes atacando a individuos y saqueando desde tiendas de familias hasta grandes comercios. Pero también ha generado una corriente de introspección.

Dirigentes comunitarios dijeron que la violencia en la capital, la peor en décadas en esta ciudad multicultural de 7,8 millones de habitantes, tiene raíces en la creciente disparidad de riqueza y oportunidades. Muchos insisten, sin embargo, en que la única motivación de los saqueadores es la codicia.

John McDonnell, legislador del opositor Partido Laborista, escribió en el diario de izquierda The Guardian: “Estamos cosechando lo que se ha sembrado en las últimas tres décadas de generación de una sociedad grotescamente desigual con un espíritu de tomar todo lo que se pueda por cualquier medio”.

“Una sociedad de saqueadores creada con legisladores y sus expensas, banqueros y sus bonos, corporaciones evasoras de impuestos, periodistas que pinchan teléfonos, policías que aceptan sobornos, y ahora un grupo de chicos alienados están aprovechando su oportunidad”, agregó.

Fuente: 26noticias.com.ar