Baño de sangre tras un ataque a un micro en el sur de Israel: 21 muertos

Soldados y civiles fueron asesinados cerca de la frontera con Egipto. El ejército israelí replicó bombardeando territorios palestinos. Los líderes de las acampadas que exigen mejoras sociales suspendieron las marchas del fin de semana.

En menos de una hora y media un micro de larga distancia con conscriptos fue tiroteado, un grupo de soldados que fue en su ayuda fue atacado y un misil cayó sobre un auto y mató a siete personas, entre ellos un soldado de 22 años, en el sur de Israel, cerca de la frontera con Egipto. La reacción del Ejército fue inmediata: persiguieron a los atacantes, mataron al menos a siete, también murió un policía, y cinco horas después bombardearon Rafah, la ciudad palestina pegada al cruce fronterizo entre la Franja de Gaza y Egipto. Según fuentes palestinas, seis personas murieron en los ataques aéreos, entre ellos un dirigente de los Comités de Resistencia Popular. Cuando todo parecía haber terminado, otros dos israelíes resultaron heridos de gravedad en un tiroteo que sucedió cerca del lugar del atentado, cuando el ministro de Defensa, Ehud Barak, daba una conferencia de prensa.

En el ataque aéreo de las fuerzas israelíes, tres guardias de frontera egipcios murieron en el norte del Sinaí, cerca de la frontera con Israel, se informó en El Cairo. Los tres guardias fueron muertos por un helicóptero israelí que perseguía a algunos milicianos en la zona fronteriza entre la localidad egipcia de Taba y la ciudad israelí de Eliat, en el Mar Rojo.
Anoche se respiraba un clima enrarecido por la lluvia de noticias y advertencias: la ONU pidió evacuar a todo su personal en Gaza, Hamas hizo lo propio en los cuarteles generales de sus fuerzas de seguridad en la franja, los líderes de las acampadas de protesta en Israel anunciaron que cancelaban todas las movilizaciones programadas para este fin de semana, y la policía elevó su nivel de alerta y se desplegó para reforzar los check-point en las fronteras y los territorios palestinos ocupados. Finalmente, la confirmación de que las fuerzas israelíes habían comenzado a bombardear en represalia la sobrepoblada Franja de Gaza no hizo más que alimentar los temores de una nueva ofensiva militar israelí similar a la operación “Plomo fundido” de principios de 2009, que dejó un saldo de 1400 palestinos y 13 israelíes muertos.

Este miedo no es exagerado. El de ayer fue uno de los peores atentados terroristas de los últimos años en Israel. Cohetes Qassam cruzan casi todas las semanas desde la Franja de Gaza y se estrellan en el sur israelí, pero normalmente caen en el desierto o cerca de un pueblo, sin causar víctimas fatales. En cambio, ayer no sólo hubo ocho muertos israelíes y una treintena de heridos, sino que se trató de una serie de atentados coordinados.

Un par de horas después del ataque, el Ejército israelí ya responsabilizaba indirectamente a Hamas. Según un comunicado oficial, los atacantes eran de Gaza, pasaron la frontera con Egipto y desde la Península del Sinaí se infiltraron en el sur de Israel. Se trataría de dos o hasta tres grupos que atacaron de forma coordinada, primero al colectivo y más tarde a los militares que respondieron el llamado de auxilio. Desde Gaza, un funcionario de Hamas, que no reveló su nombre, negó que la organización islámica estuviera detrás del ataque, pero se negó a repudiarlo.

Hace tres años Barak sostenía que Israel no podía seguir tolerando el ataque con misiles Qassam desde Gaza hacia el sur del país y el constante tráfico de armas que fortalecía a Hamas, la facción palestina que controla la franja desde 2006 bajo un bloqueo militar israelí. El atentado de ayer recrudeció el discurso oficial, pero hace varias semanas que “expertos en seguridad” israelíes ya venían encendiendo todo tipo de alertas sobre el supuesto rearme de Hamas. Así lo advertía el diario Haaretz hace tres semanas, citando fuentes del Shin Bet, uno de los servicios de inteligencia israelí: “Las revoluciones en el mundo árabe, especialmente la pérdida de control de las fuerzas de seguridad egipcias en el Sinaí, han permitido que los palestinos aumenten exponencialmente su tráfico de armas a la Franja de Gaza.” Estas voces se multiplicarán en las próximas horas. Anoche, el ejército israelí informó que había interceptado dos cohetes lanzados contra la ciudad de Ashkelon desde la frontera norte con la Franja de Gaza.
La escalada, bélica y verbal, no parecía detenerse.

Fuente: Tiempo Argentino.