Distracciones por el uso de celulares y mp3: Cada vez hay más accidentes con “peatones tecnológicos”

Lo admite Salud de la Provincia. No existen datos oficiales pero en las guardias se atienden más casos.

Caminar con la vista clavada en la pantalla de un celular o escuchar música con reproductores portátiles distrae a los transeúntes y los expone a sufrir un 30 por ciento más de accidentes en la vía pública que a quienes no usan esos aparatos. El dato surge de relevamientos internacionales pero tiene un correlato directo en la Región: “lo que se ha avanzado con el uso del casco ya se perdió -en igual medida- con los peatones tecnológicos”, admiten en Salud de la Provincia, donde las cifras colocan al nuevo fenómeno en la categoría de “alarmante”.

Si bien no hay datos oficiales sobre la cantidad de siniestros que sufren los peatones tecnológicos, “en los últimos dos años se observa con alarma el aumento de accidentes en ese grupo”, dice Adrián Tarditti, director provincial de Emergencias Sanitarias.

El funcionario aclaró que el ser peatón no es un dato que se releve en los servicios de emergencias hospitalarias; no obstante, los médicos de las guardias advierten que cada vez reciben más pacientes accidentados en situaciones que antes no se daban, como puede ser cruzar un semáforo en rojo mientras se usa el teléfono celular.

“Aunque no lo tenemos medido, el riesgo del peatón tecnológico va en aumento”, apuntó Tarditti, y en ese sentido apuntó a los celulares y al uso de auriculares como factores de riesgo para provocar distracciones que pueden desencadenar en distintos accidentes, fundamentalmente vehiculares.

“Así como en los dos últimos años se logró que aumentara la conciencia acerca del uso del casco entre los motociclistas, habría que intensificar una campaña educativa a mediano y largo plazo porque en el caso de los peatones no hay infracciones que se les puedan hacer para que eviten esas conductas”, agregó Tarditti.

En la idea coincide Daniel Zuccarelli, máster en Seguridad Vial: “Quizás habría que tratar con un psicólogo la creciente dependencia de los MP3 -reproductores de música- y celulares. En esos casos la distracción es inevitable, se pierde la noción de los movimientos circundantes, no se presta atención”, afirmó el especialista.

“SE PIERDE UN SENTIDO CLAVE”

En ese contexto, se apuntó que es habitual observar gente que se choca entre sí, que no escucha las advertencias de las bocinas o hasta se topa contra autos detenidos. “Quizás sea menos grave el uso de reproductores de música porque la actividad es unidireccional, no requiere una respuesta. Sin embargo se pierde un sentido, el oído, clave para manejarse en la vía pública”, indicó Zuccarelli.

Como respuesta se propone apelar al “pare, mire, escuche”, que se multiplica cerca de los pasos a nivel, un axioma a tener en cuenta por los transeúntes que quieren evitar riesgos. “Vivimos corriendo, se hace culto de la velocidad y la tecnología nos bombardea. Principalmente los jóvenes van mirando imágenes por los celulares, usan los jueguitos mientras caminan o ven videos. El Estado no hace nada por concientizarlos”, concluyó el especialista en Seguridad Vial.

LEY DE TRANSITO

La Ley de Tránsito habla de las obligaciones del peatón. “Se debe cruzar la calle con atención, se debe evitar cualquier cosa que ocasione distracción”, dice el texto de la norma. Sin embargo, los especialistas consultados señalaron que al no haber sanciones previstas, nadie acata las normas.

“Mientras camino escucho música, pero nunca tan alto como para no poder oír lo que pasa en la calle porque si no te llevan puesto los autos. Es algo que me distrae un toque, pero no puedo evitarlo porque soy melómano y en mi casa vivo escuchando música”, dice Francisco Bárcena, uno de los cientos de peatones tecnológicos que a diario recorren la Ciudad en medio de un tránsito cada vez más diverso y complejo.

OCHO

Según distintos informes de especialistas en seguridad vial, para leer un mensaje de texto se necesitan al menos ocho segundos. También se demostró que al minuto y medio de conversación por teléfono, el peatón reduce a la mitad la atención hacia su entorno.