La economía argentina se está haciendo cada vez más dependiente de una buena cosecha agrícola

La creciente fuga de capitales viene siendo neutralizada por los altos precios internacionales de los granos. En agosto salieron del sistema más de 3000 M/u$s.

La economía argentina se está haciendo cada vez más dependiente de una buena cosecha agrícola. “La sostenibilidad de la actual dinámica de fuga de capitales, reservas, tipo de cambio, salarios y nivel de actividad es la que hoy ocupa el centro del debate”, indicó el último informe semanal elaborado del por Departamento de Estudios Económicos del Banco Ciudad.

En el mes de agosto la fuga de capitales superó los 3000 millones de dólares (M/u$s). “Según nuestras estimaciones, tras promediar los 2000 M/u$s mensuales desde mayo, la salida de divisas se aceleró el mes pasado. Si se repite la cifra en septiembre, la fuga de dólares superaría en el tercer trimestre de 2011 los picos alcanzados durante la crisis internacional de 2008/09 y podría repetir el récord anual de 2008 (24.000 M/u$s )”, explicó el informe coordinado por el economista Luciano Laspina.

“Con todo, la economía real viene resistiendo honrosamente la sangría de dólares y, al menos hasta hoy, sólo se observa una ligera desaceleración. ¿Qué diferencias existen respecto al período 2008/09 cuando la economía, con similar fuga de dólares, caía a una tasa anual del 3% al 4%?. Del lado de la oferta, la principal respuesta hay que buscarla en la performance del sector agrícola. Este año la cosecha subió 7% respecto al año previo y los precios (internacionales de los granos) se mantuvieron elevados. Dos años atrás, a la caída en el precio de los materias primas se sumó una sequía histórica –que derrumbó la cosecha en un 37%– y explicó casi 2 puntos de caída del producto bruto”, indicó el informe de Banco Ciudad.

Del lado de la demanda, la principal diferencia está en los motores del consumo privado. A diferencia de la recesión que se registró desde fines de 2008 hasta la primera mitad de 2009, los salarios vienen creciendo de manera vertiginosa.

Esta semana se difundieron los datos de julio, que arrojaron un alza salarial promedio del 29% interanual. En el caso del sector privado registrado, la suba trepó al 34% anual. Con una inflación en torno al 22-23% anual, esto derivó en un aumento del salario real superior al 10% en los sectores sindicalizados.

En contraste, durante 2008 los salarios registrados crecían a un ritmo del 19% y la inflación anual llegó al 25%. En 2009, la situación mejoró levemente, con salarios creciendo 17% e inflación en 16%. Es decir, los salarios reales permanecieron prácticamente estancados en aquel período de recesión y fuga de capitales.

Una segunda diferencia es que, en aquellos años, el gobierno permitió una devaluación más agresiva del tipo de cambio: pasó de 3,20 a 3,80 $/u$s (+19%) en menos de 10 meses, un ritmo de devaluación del 25% anualizado. Las reservas cayeron de 50.000 millones a 44.000 millones M/u$s entre fines de 2008 y mediados de 2009, producto de la combinación de fuga de divisas y escases de agrodólares.

En el último año, los salarios en dólares del sector privado (medida relevante para evaluar la capacidad de compra de bienes durables) crecieron un vertiginoso 28% y hoy superan en 50% los niveles de fines de la Convertibilidad. “La suba del salario real y en dólares, junto con la expansión del crédito, explican la resistencia del consumo privado a una salida de capitales que va camino a batir un nuevo récord”, señaló el informe.

“La buena performance de los ingresos tributarios permite financiar una política fiscal aún más expansiva, aunque el resultado fiscal finalizaría el año en rojo”, añadió.

La masa creciente de recursos tributarios permite financiar mayores gastos, tales como el anuncio del reciente incremento del 22,7% de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y las Asignaciones Familiares.

“Estimamos que el Sector Público Nacional culminaría con un resultado primario prácticamente nulo y un déficit financiero cercano a 1,8 puntos del PIB, los cuales se transformarían en un déficit primario de 0,8 puntos del Producto y un rojo financiero de 2,6 puntos, si se les restaran los recursos extraordinarios por cerca de 0,8% del PIB previstos para el corriente año (recursos provenientes del BCRA y del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES, entre otros recursos excepcionales)”, explicó el informe del Banco Ciudad.

Fuente: infocampo.com.ar