Merece una explicación: ¿En el Hospital cómo mide la vara de la justicia?

Evidentemente el clima laboral en el Hospital Municipal “Dr. Lino Piñeiro”, está que arde y no es para menos. Hay profesionales y enfermeras que son denunciados y hasta el momento nada se ha solucionado y quienes elegimos este nosocomio público y que lo miramos desde afuera vemos cómo la relación se va deteriorando y a simple análisis se observa que está en manos de un puñadito de personajes que manejan a su antojo el funcionamiento del mismo.

Si recordamos el atropello y mal momento que debió soportar la entonces jefa de enfermeras, Sra. Rivero, que optó por adelantar su retiro jubilatorio por la insostenible situación, si recordamos la muchas denuncias e incluso penal que recayeron en una de las enfermeras, la otra a la que se le cayó un paciente de la cama en terapia intensiva y muchos otros casos, nada se ha sabido y nada han hecho desde el municipio.

Lo cierto es que ayer, se tomó conocimiento que la enfermera de la guardia, Silvina Hombrau, que lleva poco más de nueve años trabajando en dicho nosocomio, con un legajo limpio, curiosamente desde hace un par de meses comenzó a sentir una especie de apriete, que según la misma Hombrau, comenzó a vislumbrar con claridad cuando el mes pasado, tras haber pedido permiso para faltar unos días a su superiora inmediata, ésta se los concedió pero el 26 de agosto, por telegrama, la instaron a presentarse a trabajar, cosa que realizó ante el jefe de personal y a partir de ahí se puede decir que comienza su calvario, porque le descontaron de su sueldo $ 2.211,57.

Lo curioso de todo este periplo, según contara la enfermera en cuestión, es que cuando pidió el permiso, incluso había sugerido que sea sin goce de sueldo, esto mismo se lo explicó al secretario de Gobierno Leonardo Peris, quien no sólo no la escuchó, sino que le dijo “bancatelá” e hizo oídos sordos a muchas de sus inquietudes o reclamos en relación a lo que contábamos en las primeras líneas de esta nota, sino que también le anunció que la iban a suspender por siete días.

Es muy evidente que la vara de la justicia está siendo muy mal utilizada por los funcionarios y es un llamado de atención a los concejales que en su momento recibieron por mesa de entradas una nota, casualmente de la enfermera Hombrau, en la que ponía sobreaviso de algunas situaciones irregulares que estaban ocurriendo. Demás está decir que el hospital que tenemos es y debe ser orgullo de todos los baraderenses y hoy se ve empañado por las actitudes cobardes y mezquinas, como decíamos, de un puñado que hacen lo que quieren al amparo de una mano grande.

Fuente: El Diario de Baradero