Parque Del Este: Notorio avance de las obras en la reserva natural

Durante todo el día se trabaja con ahínco en la reserva natural Parque del Este, el predio de 36 hectáreas, que se extiende entre los límites que fijan las barrancas, el río Baradero y las calles que bordean la planta depuradora y el sector noroeste del Baradero Auto Club. En el admirable lugar existe una laguna artificial a la que ya concurren patos de todas las especies que hay en la zona y un bosque natural compuesto por, entre otras variedades autóctonas, talas, chañares, espinillos y ombúes que colorean el agreste paisaje. La mano del hombre ha contribuido, en el terreno, a desterrar las especies exóticas tales como los ligustros o castores con lo cual el bosque es ahora totalmente auténtico y que aprovechan las numerosas aves que se aposentan tanto de día como de noche en el lugar. Al caer el sol, comienzan a aparecer las clásicas habitantes de las sombras, entre ellas un atajacaminos, autillo que fue descubierto por el naturalista Lynch Arribálzaga y bautizado con su nombre científico más el dato de origen (“de Baradero”).

Ya está lista la casilla de doble propósito ubicada en la entrada al parque, ya que sirve como recepción y también de sitio de vigilancia, cosa que permiten sus ventanales vidriados y existentes a lo largo de todo el perímetro del refugio junto al cual ondea, buena costumbre, la bandera de nuestro país.

Está casi completa, también, la casilla de madera que hace las veces de taller delante de la cual destacan los palos que sostienen las cumbreras de un incipiente invernáculo y metros después, bajo un manto de plástico negro, brotan las miles de estacas de sauce que en adelante serán plantadas donde se considere necesario.

Nos fuimos con la sensación de siempre: Baradero tiene en el Parque del Este, un lugar de privilegio.

La casilla de recepción está casi lista.
El taller con el invernadero adelante.
La laguna artificial y el cartel indicador.