Accidentes cerebrovasculares: Advierten que en 15 años se triplicarán muertes por ACV

Especialistas ya hablan de “una epidemia en curso” y de “efectos devastadores” de aquí al año 2024.

Las muertes por accidentes cerebrovasculares (ACV) podrían triplicarse para 2024, según advirtieron neurólogos, cardiólogos, hematólogos y farmacéuticos reunidos en un congreso internacional, que efectuaron un llamado de atención sobre los riesgos de esta enfermedad que afecta cada año a 15 millones de personas en todo el mundo.

Estos resultados se desprenden del informe titulado “¿Cómo reducir los accidentes cerebrovasculares en Latinoamérica?”, donde se destacó una tendencia marcada en la región al aumento de casos de ACV dado el envejecimiento de la población.

En el mundo, se estima que anualmente cerca de 15 millones de personas sufren de un ACV, una interrupción del suministro de sangre a cualquier parte del cerebro. En Latinoamérica, durante 2004, se registraron cerca de 437.000 nuevos casos y 896.000 fallecimientos por enfermedades cardiovasculares.

A su vez, también se destacó que la población que padece de fibrilación auricular (FA), la anomalía sostenida más común del ritmo cardíaco, tiene un riesgo de sufrir un ACV cinco veces mayor en comparación con la población normal.

La fibrilación auricular afecta a millones en Latinoamérica. Sólo en Brasil se ha registrado la existencia de más de 1,5 millones de personas que viven con esta anomalía cardíaca. Sin embargo, se desconoce la incidencia y la prevalencia de la FA en toda la región, dada la falta de información en la mayoría de los países.

“UNA EPIDEMIA EN CURSO”

“Esta es una epidemia que ya está en curso. Los ACV son una amenaza grave para la salud pública en América Latina. Las personas con FA tienden a presentar ACV más graves, los cuales causan una mayor discapacidad y tienen peores desenlaces”, señaló Carlos Cantú, profesor del Programa “Accidentes Cerebrovasculares” de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Del informe, respaldado por 37 asociaciones médicas y de pacientes de Latinoamérica, se desprenden una serie de recomendaciones para los gobiernos nacionales como la necesidad de desarrollar estrategias coordinadas para el diagnóstico temprano y adecuado de la FA, estimular la investigación acerca de la prevención y tratamiento, implementar el cumplimiento de las guías de tratamiento de los pacientes y promover la igualdad de acceso a la terapia, entre otras.

“La mayoría de los derrames cerebrales se pueden prevenir mediante la detección temprana y un mejor control de la enfermedad. Las recomendaciones de nuestro informe ofrecen medidas estratégicas que se pueden tomar para prevenir una epidemia potencialmente devastadora”, dijo el especialista argentino Jorge González Zuelgaray, presidente de la Alianza de Arritmias.

Zuelgaray indicó que “el riesgo de un accidente cerebrovascular relacionado con la FA aumenta con la edad. Cada uno de nosotros tenemos una posibilidad de uno en cuatro de desarrollar FA, así que está claro que existe una necesidad médica sin satisfacer para la prevención de los accidentes cerebrovasculares en personas con fibrilación auricular”.