Para pensar juntos: Ejemplaridad

Es una gran responsabilidad que tenemos a lo largo de la vida: ser un modelo para los demás. Porque la gente no suele hacer las cosas porque le digamos que las hagan sino que lo habitual es que hagan las cosas de esa manera porque han visto a otros actuar de esa forma. En nuestro entorno, es muy probable, que haya personas que nos admiran y quieren imitarnos. Un buen ejemplo en la familia, en el trabajo o entre los amigos, puede provocar un gran cambio en nuestro entorno.

El escritor Malcolm Gladwell en su libro “El detonante” debate el modo en que tienen lugar los cambios en la sociedad humana. Su conclusión es que los cambios de comportamiento a menudo ocurren porque ciertas personas clave en un momento empiezan a actuar de una manera especial y este cambio se reproduce en toda la sociedad como una forma de epidemia. Lo extraordinario de esta reflexión es que una sola persona podría cambiar el mundo.Según un conocido mio el mundo se divide en dos grandes grupos: los que dan bolígrafos y los que cogen bolígrafos. Los que dan bolígrafos son los que siempre dicen que les desaparecen y no saben donde lo han puesto y los que toman bolígrafos son los que tienen el escritorio lleno de bolígrafos y dicen que la gente, por motivos desconocidos, los “olvida allí”. Fuera bromas, podemos decir que el mundo se compone de los que dan alegría, ejemplo, energía, etc. y de los que la reciben. Los que la reciben no parece que se fortalezcan y los que la dan tampoco parece que se debiliten. ¿En qué bando estamos? Nosotros vemos a los demás y los demás nos ven. Imitamos a los demás y los demás nos imitan. Influimos en la vida de mucha gente y mucha gente nos influye a nosotros… ¿Cuál es tu saldo positivo? ¿Qué aspecto predomina en tu vida?