El mes del corazón: “Los factores de riesgo se conocen pero no se asumen”

Especialistas de la Fundación Cardiológica Argentina advierten que sólo se reacciona cuando hay síntomas.

Durante un encuentro de especialistas celebrado recientemente en el marco del Mes del Corazón, se dieron a conocer los datos de una encuesta según la cual más de la mitad de los argentinos por encima de los 18 años desconoce su nivel de colesterol, y sólo el 40 por ciento realiza actividad física, pero una vez a la semana. Esto llevó a la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), a advertir que “la población sabe cuáles son los factores de riesgo, pero el problema es que no los asume como propios. Siempre es más fácil pensar que puede pasarle algo al de al lado, al otro. Por eso habitualmente los controles o la consulta médica se realizan únicamente cuando hay un síntoma”.

“Lo que no se tiene en cuenta -afirmó el doctor Ricardo Iglesias, presidente de la FCA- es que la mayoría de los factores de riesgo no avisa. Esto quiere decir que desde que se produce el daño hasta que efectivamente aparece alguna manifestación clínica existe un ‘período de latencia’ que es sumamente peligroso”.

“La gente indudablemente relaciona enfermedad con síntoma -consideró a su vez la doctora Sandra Swieszkowski, secretaria del comité ejecutivo de la FCA- y en el caso del colesterol, debido a que durante el período de latencia, que puede ser de hasta 10 años, este factor no da síntomas, no se percibe como una enfermedad o como un riesgo. Esto explica, en parte, que la población no se cuide pese a todas las acciones informativas y aún cuando existe el conocimiento sobre lo riesgoso que puede ser el colesterol alto”.

CUIDADOS PARA PREVENIR

“Esto no sólo representa un riesgo -observó el doctor Iglesias- sino además una falencia innecesaria dado que podríamos prevenir el 90 por ciento de los infartos y los accidentes cerebrovasculares si pusiéramos en práctica algunos parámetros sumamente fáciles y económicos de llevar a cabo, concretamente la medición del perímetro de cintura, el dosaje de colesterol y glucemia en sangre y un breve cuestionario en el cual se destaquen las preguntas: Ud. camina o no y Ud. fuma o no”.

Sin embargo, los especialistas destacaron que más allá de las consideraciones que los médicos deben tener en cuenta, hay cosas que todos pueden hacer por cuidar su salud.

Entre las principales se cuentan llevar adelante una alimentación equilibrada, realizar actividad física regularmente y, en caso que sea necesario, cumplir con la ingesta de la medicación indicada por el especialista.

Básicamente, desde la FCA se recomienda que se debe reducir el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas y frituras (carnes rojas grasas, embutidos, confituras, chocolate, etc.), y aumentar el de fibras (cereales y legumbres), pescado de mar, frutas y verduras.

También se aconseja introducir fitoesteroles en la dieta: estos son compuestos naturales vegetales con la capacidad de bloquear parcialmente la absorción del colesterol a nivel intestinal, lo que ayudaría a disminuir el colesterol LDL o “malo” de la sangre. Se encuentran presentes en yogures enriquecidos con fitoesteroles, así como en el aceite de girasol y la soja, aunque en concentraciones mucho menores.

“Cada herramienta funciona de manera diferente a un nivel distinto. Por eso debemos enfocarnos en que todas se cumplan. Hay que estimular el autocontrol”, refirieron Iglesias y Swieszkowski.