Se trata de la primer vacuna de producción Argentina: Lanzan vacuna para prevenir la hidatosis

La primera vacuna de producción nacional que previene la hidatosis, la zoonosis con mayor número de casos en seres humanos reportados en la Argentina, fue presentada y se transformó en un importante avance ya que en el país se notifican 450 casos (personas) al año.

Se trata de la vacuna Providean Hidatil Eg95 será producida en el país por la empresa biofarmacéutica Tecnovax que permite prevenir la infestación en animales, evita la transmisión del parásito al hombre.

El lanzamiento se realizó el jueves último con la presencia de ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao; Oscar Jensen, del Departamento de Investigación en Salud de la Secretaría de Salud de la Provincia del Chubut quien participó activamente en el desarrollo de la vacuna, el secretario de Agricultura y pesca, Lorenzo Basso y la ministra de Industria Débora Giorgi.

Declarada de interés nacional por el Senado de la Nación Argentina, la vacuna ofrece una protección de hasta el 100 por ciento de los animales vacunados, evitando así que las personas se enfermen.

Su desarrollo fue financiado con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva a través de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.

En el ser humano, la hidatidosis o equinococosis quística (EQ) es una enfermedad parasitaria crónica, que se caracteriza por la formación de quistes en distintos órganos, principalmente en el hígado y en el pulmón, y raramente en el cerebro.

Si bien los pacientes pueden cursar la infección en forma asintomática durante años, los quistes que contienen la larva del parásito Echinococcus granulosus crecen afectando los órganos, y pueden causar complicaciones que requieren tratamiento médico o quirúrgico.

En la Argentina, según el Ministerio de Salud de la Nación, se reporta una media de 450 casos en humanos al año.

“La hidatidosis está difundida en todo el territorio nacional, con una mayor prevalencia en las zonas ganaderas”, indicó el veterinario Oscar Jensen, del Departamento de Investigación en Salud, de la Secretaría de Salud de la provincia del Chubut.

“El área de riesgo tiene una extensión de más de 1.200.000 km2, distribuidos en las áreas endémicas (Patagónica, Pampa húmeda, Mesopotámica, Cuyana, Mediterránea y de Alta montaña) que son habitadas por 5.000.000 de personas, de las cuales 500.000 corresponden a niños menores de 5 años, los de mayor riesgo de enfermar”, indicó Jensen.

El parásito de la hidatidosis llega al ser humano a través de los perros parasitados, en aquellas áreas (principalmente rurales) en las que el hombre convive con el ganado y sus perros.

Las ovejas, cabras, vacas, cerdos, caballos, llamas y alpacas pueden ser hospederos intermediarios del parásito, al igual que animales silvestres como el guanaco, la vicuña o la liebre.

El parásito es adquirido por el perro al comer las vísceras parasitadas, principalmente durante la faena.

Cuando el perro ingiere las achuras provenientes de animales infestados el parásito completa su ciclo en el intestino del perro, eliminando así, grandes cantidades de huevos.

Cuando el perro defeca, elimina en su materia fecal huevos viables que contaminan el medio ambiente. El ganado ingiere los huevos presentes en el medio ambiente (pasturas, agua), contrayendo así el parásito y de esta forma se mantiene activo el ciclo de la enfermedad.

El hombre se puede infectar por dejarse lamer o acariciar por un perro parasitado con E. granulosus y por ingerir huevos de E. granulosus, al alimentarse de verduras o al beber agua contaminada con materia fecal de perro parasitado. Los niños son los más expuestos a enfermar, ya que por sus hábitos de juego se dejan lamer por los perros o pueden tocar las heces presentes en el suelo.

“Quienes tienen un mayor riesgo de adquirir hidatidosis son los pequeños productores de ovinos y caprinos, que en su mayoría viven en el campo con sus familias. Muchas son economías de subsistencia y con condiciones de vida y de manejo de los animales que favorece el ciclo de la hidatidosis”, explicó el veterinario.

En el medio ambiente, los huevos del parásito causante de la hidatidosis pueden permanecer más de tres años representando un riesgo de infección para animales y humanos.