La vista en el horizonte

A pesar de las recientes caídas, los expertos esperan precios sostenidos para el maíz y la soja.

Consolidados como motor de la economía argentina, los granos aspiran a crecer en área y volumen en la campaña 2011/2012, y cuentan con toda la tecnología y el conocimiento de los productores para hacerlo. Pero como en toda apuesta, hay variables que deben analizarse a fondo para imaginar los resultados posibles. Algunos focos de incertidumbre aparecen en el horizonte de los mercados.

En este contexto, productores y empresarios del sector agropecuario se reunieron esta semana en el seminario Agrotendencias 2011, organizado por la Federación de Acopiadores en la Universidad Católica Argentina (UCA), en Buenos Aires, para escuchar las perspectivas que ofrecen a nivel local e internacional los mercados de granos y carnes, y comenzar a trazar las estrategias.

Allí, Daniel Miró, presidente de la consultora Nóvitas, caracterizó a la crisis internacional actual y aseguró que “el contexto del mercado es determinante”. Luego se refirió a las escasas existencias mundiales de aceites y cereales, un factor que podría hacer disparar los precios pero que hoy se complementa con una menor actividad económica que recortaría la demanda futura. “Hoy vivimos en un mercado con demanda exacerbada, pero cuidado con la simpleza de decir que cuando la oferta es escasa, los precios van a subir”, advirtió el analista.

La relación stock/consumo actual es de las más bajas de la historia en maíz, pero según Miró, esto no llevará necesariamente a un alza de valores. El caso del maíz, destacó, es “sintomático”. “Con un récord de cosecha en las últimas cinco campañas, hoy se está en la peor situación de desabastecimiento de la historia. No nos ayuda la cebada y tampoco el sorgo”, advirtió.

Al momento de tomar las decisiones de siembra y de comercialización, Miró recomendó poner un ojo en la evolución de la crisis internacional y el otro en cómo estará la producción de soja y maíz en Estados Unidos y, en el corto plazo, en lo que pasará en Sudamérica.

Según el especialista, la ecuación de oferta y demanda de soja para la próxima campaña abre un interrogante. “Los stocks mundiales de soja son abundantes y con una eventual gran cosecha sudamericana y la crisis económica por delante, sería entonces conveniente tomar coberturas de precios”, remarcó.

A su turno, Gustavo López, director de la consultora Agritrend, analizó la oferta local en el ciclo 2011/12 y señaló algunos aspectos a tener presentes a la hora de hacer cuentas. “Este ciclo va a mostrar, en un marco de relativa estabilidad, un crecimiento del área y de la producción hasta niveles récord. En este contexto hay que destacar los precios crecientes de arrendamientos e insumos y el relativo atraso del dólar”, indicó López.

A estas señales de alerta agregó “el divorcio entre el precio local y el precio de exportación”, pero reconoció que “hay una luz de esperanza en este sentido a partir de los cambios en el esquema de comercialización que se comienzan a plantear”.

En los últimos cuatro años, el área sembrada con los principales cereales cayó, pero ahora el trigo se mantiene en 4,5 millones de hectáreas y el maíz crece un poco de 4,5 a 4,8 millones de hectáreas sembradas. Por su parte, el sorgo granífero y la cebada cervecera aparecen -según el analista- como buenas alternativas en este marco de mercados intervenidos. “El sorgo se está negociando incluso por encima del maíz, algo insólito”, afirmó.

Las oleaginosas crecieron en los últimos años pero en esta campaña se estabilizarán en 31 millones de hectáreas. “De esta manera, la relación se está recomponiendo en favor de los cereales, lo que parece más sustentable”, dijo López.

Para este año, la producción de trigo se calcula en 13 o 14 millones de toneladas, la de maíz, que rompe su último récord, entre 25 y 28 millones de toneladas, y la de soja sería de unas 50 millones de toneladas. “Vemos una consolidación de la producción en torno a las 100 millones de toneladas y la hipótesis para 2011/2012 es que llegaremos a las 110 o 120 millones de toneladas, de las cuales un 80% se concentra en el período abril-mayo. Por ello, me preocupa la movilización de los graneles que puede tornarse más conflictiva”, anticipó el titular de Agritrend, y citó las proyecciones de la Fundación Producir Conservando, que para 2020 pronostican una producción de 135 millones de toneladas de granos en 40 millones de hectáreas. Las inversiones en infraestructura, con este panorama, son uno de los temas pendientes que de no atenderse ahora traerán problemas en el futuro cercano.

Según datos presentados por López, en la campaña 2010/11 el sector granario exportó mercadería por un valor de 32.000 millones de dólares, de los cuales el complejo soja explica 22.000 millones. “El ingreso por retenciones fue entonces de 9.000 millones de dólares, que equivalen al 50% de los subsidios totales”, subrayó el analista.

Con respecto a la coyuntura actual del mercado de granos, López destacó que con un exedente para la exportación de 21 millones de toneladas de maíz “ya es tiempo de comenzar a liberar el mercado, porque a pesar de que se trata de un mercado dinámico, hay un volumen que no es tan fácil de colocar”.

En cuanto a la demanda de soja remarcó que hay un gran interés por parte de la exportación y la industria de hacerse de mercadería. Según los datos presentados por el analista de Agritrend, la capacidad de molienda de la Argentina es de 170.000 toneladas por día y seguirá creciendo el año próximo, afianzandose como la segunda en el mundo después de la China.

“Actualmente hay capacidad ociosa y la seguirá habiendo por el crecimiento esperado en la capacidad de procesamiento, lo que generará una puja por la mercadería y un escenario de precios interesante”, explicó López.

Por ahora, a pesar de algunos peligros que obligan a los productores a mantener la vista en el horizonte, la primavera de los granos parece seguir en aguas mansas y con el viento a favor.

Fuente: clarin.com/rural