“El conocimiento ocupa en nuestro gobierno un lugar fundamental”

La presidenta recordó que el proyecto de crear un edificio para la producción y divulgación de la ciencia fue un sueño de Néstor Kirchner. Destacó que son pocos los países del mundo donde la formación universitaria es gratuita.

La recuperación y reconversión de las ex Bodegas Giol en el primer centro de gestión, producción y divulgación del conocimiento en América Latina se convirtió ayer en un claro signo del cambio de época que significó para las mujeres y hombres de ciencia del país la creación en diciembre de 2007 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

Acompañada por su Gabinete, la presidenta Cristina Fernández inauguró ayer el Polo Científico Tecnológico y buscó expresar con claridad el lugar que ocupan los científicos en el modelo de país que impulsa. Luego de que en los ’90, desde la Casa Rosada mandasen a los científicos “a lavar los platos”, la presidenta aseguró: “El conocimiento ocupa en nuestro gobierno, en nuestro proyecto, un lugar fundamental.”

El nuevo Polo Científico está conformado por tres edificios en los que funcionarán el ministerio conducido por Lino Barañao, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y el CONICET. Este último edificio estará terminado en una segunda etapa y su inauguración está prevista para dentro de 18 meses.

Durante el acto Cristina recordó al ex presidente Néstor Kirchner: “Él imaginó este sueño, como tantos otros en la Argentina, y fue durante su gestión precisamente cuando se lanzó la idea de reconvertir estas viejas bodegas, que eran realmente un oprobio para todos los argentinos, en este Polo Científico que ya constituye una referencia.”

Durante el acto, la presidenta también estuvo en contacto con La Plata, con Villa María en Córdoba, y con el municipio de San Martín por medio de videoconferencias. En ese marco dejó inauguradas la modernización del Instituto Biológico de La Plata Tomás Perón,  donde se avanzará en la producción pública de medicamentos, la modernización del laboratorio de biotecnología de la Universidad Nacional de San Martín –que demandó una inversión de casi 30 millones de pesos– y el comedor de la Universidad de Villa María.

La presidenta aprovechó la videoconferencia con la Universidad Nacional de San Martín para dialogar con Juan Ugalde, un joven científico que trabajaba en la Universidad de Yale, en los Estados Unidos, y decidió regresar al país. “Estoy muy contento de poder hacer ciencia en el país”, dijo y dio cuenta de una de las claves de por qué la Argentina no puede resignar su investigación a favor de los grandes centros del exterior: “La ciencia tiene que estar enfocada a los problemas del país, como chagas o brucelosis.”

Desde el ministerio que conduce Barañao destacaron que tras la promulgación de la “Ley Raíces”, en noviembre de 2008 –que hizo de la repatriación de investigadores una política de Estado–, ya son más de 800 las mujeres y hombres de ciencia que volvieron al país.

En tanto, desde Villa María explicaron que “el 93% de los graduados de esta universidad son el primer graduado de la familia. La universidad está llegando donde antes no llegaba, y esto es inclusión.” La novedad provocó un aplauso espontáneo en Palermo.

La presidenta destacó además la decisión del Instituto Max Planck, “la nave insignia de Alemania en materia de investigación, de ciencia y tecnología”, de elegir a la Argentina como su primera sede en América del Sur.
“Quiero felicitar a todos los que aguantaron el chubasco y se quedaron haciendo el aguante; a todos los que volvieron cuando les dimos una oportunidad, y a los 40 millones de argentinos que con sus aportes permiten que podamos hacer estas cosas. Porque esto tampoco tienen que perderlo de vista nuestros científicos, educados la mayoría de ellos en las universidades públicas y gratuitas, siempre sostenidas tal vez por argentinos  que nunca van a poder llegar a la universidad y con quienes tenemos una gran deuda quienes somos egresados de las universidades públicas nacionales”, sentenció la mandataria y destacó que, mientras en Chile y España la lucha en defensa de la educación pública es cada vez más álgida, “realmente no se da en muchas partes del mundo que podamos acceder a una educación universitaria gratuita”.

Fuente: Tiempo Argentina.