Una “deuda de la democracia”: Policía Judicial, la fuerza que se creó pero que aún no existe

Muchos consideran que su creación es una “deuda de la democracia”, otros reclaman su implementación real cuanto antes. Existen varios proyectos que duermen en la Legislatura Bonaerense a la espera que ser tratados o analizados. Este jueves, la Comisión Provincial por la Memoria hizo público su proyecto de ley para la creación de la Policía Judicial de la Provincia de Buenos Aires.

La Policía Judicial aún no salió por una sanción de la Legislatura Bonaerense. “Debería salir”, reclaman distintas voces, pero aún no hay nada en el horizonte. En el Parlamento provincial hay varios proyectos presentados, pero hasta ahora nunca se concretaron.

Muchos sostienen que hace falta una “decisión política” para que este cuerpo se institucionalice. Recuerdan que desde la sanción del nuevo Código Penal que se realizó en 1998, el único punto que no se llegó a concretar fue el de la Policía Judicial.

En este escenario, un nuevo proyecto sale a la luz. Al igual que otros, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) impulsa un proyecto de ley para la creación de la Policía Judicial de la Provincia de Buenos Aires.

“La creación de una verdadera Policía Judicial dependiente del Poder Judicial es una necesidad para combatir la impunidad, el armado de causas, la ineficiencia en la investigación penal”, sostienen desde la CPM.

Entre los argumentos que plasman desde la Comisión destacan que en “el diseño de una estructura idónea y la puesta en funcionamiento de una Policía Judicial en la Provincia de Buenos Aires constituyen un desafío para el sistema judicial , sus miembros, y para todos los actores sociales”.

Según informaron, durante el acto se darán a conocer los fundamentos del proyecto, detalles de la legislación. Además, se detallará los mecanismos que obstaculizan el esclarecimiento de los delitos cuando la investigación la lleva adelante una fuerza que en su seno contiene personal en connivencia o complicidad con el delito.

En ese sentido, los argumentos previos a la presentación de este proyecto sostienen que “ante la inexistencia de un cuerpo profesionalizado y orientado a la investigación penal, los fiscales provinciales debieron delegar mayormente en la Policía Bonaerense de las investigaciones penales preparatorias”.

Desde la óptica que plantean desde la CPM, “así la agenda de la política criminal está en manos de la Bonaerense”. Sostienen, además, que “esto permite la ineficiencia de un cuerpo desprofesionalizado, el armado de causas como chantaje hacia los grupos y personas que no se someten a la voluntad de policías corruptos”.

“También para la impunidad por ineficacia o complicidad en manos de una fuerza donde muchos de sus integrantes son parte del delito. Las desapariciones de Julio López y Luciano Arruga, o los casos de Antonio Echarri, la familia Pomar, Carolina Píparo o Candela Rodríguez forman parte de esta lista”, sostienen desde la entidad.

En este marco y ante la nueva coyuntura que vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de la Policía Judicial, INFOCIELO examinó sobre la realidad de este proyecto que aún no está plasmado enteramente.

En la actualidad, dentro de la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense existe un cuerpo de instructores judiciales que funcionan como una especie de Policía Judicial, pero que no están institucionalizados a través de una ley.

La Procuración estaría interesada en gran medida en que esa ley se concrete, sostienen fuentes consultadas por este medio, porque así “los fiscales trabajarían con este cuerpo de policías judiciales dependiente del Poder Judicial”.

Dentro de esa Policía Judicial informal que existe hoy, estos instructores judiciales que cumplen “funciones de policía judicial” trabajan en distintas ramas (informáticos, contadores, entre otros), depende al tipo de delitos que existen.

Además, especialistas sostienen que la institucionalización de la Policía Judicial permitiría contar con un cuerpo de especialistas que trabajarían junto al fiscal en las investigaciones.

Otras fuentes consultadas relatan que muchas veces cuando el fiscal investiga en causas que son muy importantes, se ve “desbordado por la tarea investigativa”, entonces solicita a la Procuración un cuerpo de instructores para que lo asistan en la investigación y trabajan conjuntamente en la investigación de un hecho. “Esa sería la tarea de la Policía Judicial”, aseguran.

El jueves, la Comisión Provincial por la Memoria pondrá nuevamente este debate sobre la mesa. Su proyecto de ley será enviada a la Legislatura y resta saber cuál será el destino del mismo. ALFA.