Supervisarán construcciones en la ribera del Paraná

La Secretaría de Ambiente de la Nación participará de una evaluación estratégica que tiene como objetivo conservar el “mosaico de humedales” en el delta del Paraná. La necesidad de realizar este control es por el avance de las construcciones que estaría trayendo problemas al ecosistema.

La subsecretaria de Planificación y Política Ambiental, Silvia Révora, inauguró la presentación de la Evaluación Ambiental Estratégica elaborada en el marco del Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable del delta del Paraná (Piecas-DP). A partir de ese diagnóstico se buscará dar un ordenamiento ambiental a los emprendimientos que se impulsen en el Delta.

El delta del Paraná es un mosaico de humedales con una extensión de 22 km2 que va desde Rosario hasta La Plata, que se está viendo afectado, hace ya unos años, por el avance de la frontera inmobiliaria; actividades recreativas como la navegación y deportes acuáticos; las actividades productivas como la pesca, forestaciones, agricultura y ganadería, esta última fruto del corrimiento de la frontera agrícola que impide el pastoreo en áreas donde hoy se cultiva soja y obras de infraestructura como conexiones viales, entre otras.

“Como sistema de humedales está adaptado a pulsos de inundación y sequías; cualquier actividad que se realiza, tiene que adaptarse su dinámica hidrológica,” explicó el Coordinador del Grupo de Trabajo de Recursos Acuáticos, Guillermo Lingua.

Ante este escenario, se realizó una evaluación ambiental estratégica a partir de una metodología estandarizada para alcanzar un diagnóstico de la situación ambiental en la región que abarcan la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes detectando factores prioritarios y escenarios de acción.

“Una planificación y ordenamiento territorial sin una evaluación estratégica es una política manca”, señaló Révora. Y afirmó: “Esperamos que este sea el puntapié inicial para que en todo el país podamos replicar esta experiencia de trabajo conjunto y lograr el ordenamiento de todo el territorio nacional”.

Luego, se confeccionarán lineamientos y recomendaciones a un Comité de Alto Nivel, conformado por las máximas autoridades de las provincias para que lleven adelante una política común. Al respecto, Lingua evaluó que “el resultado más valioso de este proceso es la coordinación entre provincias y la Secretaría de Ambiente para estructurar una visión común”.

“Priorizamos la capacidad del Delta como proveedor de servicios ambientales”, donde se concentran casi 15 millones de personas, es decir el 37% de la población nacional que vive de este ecosistema, señaló el Director de Ordenamiento Ambiental del Territorio, Fernando García de García.

Será en la segunda fase del Proyecto que se trabajará con los municipios, productores agroganaderos, empresarios, inversionistas, etc. para lograr un ordenamiento territorial de estas actividades.

El proyecto Pesca y Humedales Fluviales se estructura en tres ejes: Pesca Continental; Cuenca del Paraná y Paraguay y Manejo de Humedales, del cual el Piecas es un producto. En ellos trabajan las provincias mencionadas junto con Misiones, Formosa, Chaco y Corrientes con un aporte cercano a los 2.500.000 dólares del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.