Falta de calcio: Osteoporosis, las mujeres jóvenes no están a salvo

Especialistas sostienen que la descalcificación de los huesos puede comenzar durante la adolescencia y la primera adultez.

Por lo general, las mujeres creen que deben empezar a preocuparse por la osteoporosis luego de los 50 años. Sin embargo, se sabe que esta enfermedad caracterizada por la pérdida del calcio presente en los huesos, situación que genera el terreno propicio para las fracturas, afecta a 1 de cada 3 mujeres en algún momento de su vida. Esto quiere decir que la descalcificación puede comenzar en la vida adulta, pero también durante la adolescencia o la primera adultez. De hecho, cada vez es mayor el número de mujeres que por no haber cumplido con ciertos hábitos durante la primera infancia, la niñez y la adolescencia, al llegarles la maternidad presentan deficiencia de calcio y pese a estar preparándose para recibir al bebé, sufren fracturas por no alimentarse adecuadamente y no contar con reservas.

Relacionada con la fragilidad ósea producida por la descalcificación, esta patología se asocia habitualmente con la posmenopausia, pero los especialistas enfatizan que hay que ocuparse del tema desde la adolescencia. El consumo de lácteos, la actividad física y la vitamina D, son las claves para prevenirla.

“Es importante cumplir con ciertos hábitos desde la infancia para poder incorporarlos más naturalmente -refirió el doctor José Zanchetta, director científico de la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF) para América Latina- pero además hay que estar muy atento a lo que pasa en la familia, porque no es el mismo el riesgo que tiene una mujer cuya madre o abuela tuvo osteoporosis, que una que no. No obstante, inclusive una mujer que tiene cierto riesgo si consulta, se informa y se trata, puede frenar la degeneración ósea cumpliendo con las medidas que tienen que ver con la prevención”.

Además de la práctica de ejercicio y de la absorción de vitamina D, que puede realizarse mediante la exposición solar controlada o bien a través de suplementos, lo fundamental para prevenir el desarrollo de la osteoporosis o bien su progresión y por ende el riesgo de fracturas, es consumir calcio desde la infancia y la adolescencia, y muy especialmente durante el embarazo.

La licenciada Silvia Seccia, nutricionista del Instituto De Investigaciones Metabólicas (IDIM), destacó que “por lo general, el 60 ó 70 por ciento del requerimiento diario de calcio se cubre con lácteos, que son los que poseen mayor cantidad y biodisponibilidad, y el resto con otros alimentos”.

“Durante la adolescencia -añadió Seccia- la ingesta diaria de calcio debería llegar a los 1.300 mg, igual que en el embarazo, mientras que después de los 51 años, ésta debería rondar los 1.200 mg”.

“El calcio en el embarazo es muy importante porque el bebé cuando está en la panza de la mamá tiene todos sus huesos, pero no los tiene calcificados. Entonces es fundamental que la mamá esté bien alimentada, sobre todo si piensa dar de mamar, y que a su vez cuando el niño nace se ocupe desde los primeros días de vida de calcificarlo”, destacó Zanchetta.

Los especialistas refirieron que hay muchos casos de mujeres de 35 años que padecen osteoporosis y que muchas veces son diagnosticadas por enfermedad celíaca, cansancio crónico o hasta insomnio.