Karting: El final menos deseado

El pasado domingo 30 de octubre el kartódromo de Baradero fue escenario de una fatal desgracia deportiva, cuando el adolescente de 11 años, Ramiro Tot, volcó con su kart en la final del Premini Junior, produciéndose un fatal accidente que desencadenó en su muerte.

Lamentablemente el pibe que corría en karting desde los 8 años perdió la vida tras el fatal accidente que protagonizó en la pista del kartódromo Ciudad del Encuentro de la ciudad de Baradero perteneciente al Baradero Auto Club y que tiene en concesión la firma Way Maker, pues el adolescente Ramiro Tot, el chico de 11 años que vivía en el barrio de Liniers de Capital Federal sufrió un despiste, al chocar en plena curva con uno de los dos karts que se habían tocado y quedaron atravesados delante suyo, por lo cual no pudo realizar ninguna maniobra de esquive para evitar la colisión. Además tuvo la mala fortuna de recibir un fortísimo golpe en su cabeza al caérsele encima su propio karting, que en definitiva fue lo que terminó por producir su fallecimiento.

Todo esto a pesar de los recaudos de seguridad que tienen las máquinas y los elementos que utilizan los pilotos para su resguardo, ya que Ramiro tenía colocado todo lo necesario y exigido por la FIA, como el casco protector de máxima tecnificación de seguridad, el cual nunca se desprendió, como alguien pretendió informar de mala manera. Además, en el circuito estaba todo lo que se necesita para proteger la seguridad de los pilotos, como el hecho de tener al servicio dos ambulancias y paramédicos, como así también cuatro puestos de bomberos voluntarios, lo que actuaron rápidamente socorriendo al chico siniestrado, por lo cual inmediatamente se lo trasladó a un sanatorio local, desde donde se lo derivó al Hospital Regional “Austral” de Pilar, donde permaneció en gravísimo estado, sin nunca recobrar el conocimiento y asistido mecánicamente en cuanto a su respiración, hasta horas de la madrugada del martes, cuando dejó de existir lamentablemente.

Esto sin dudas es un hecho muy triste y que según algún estudioso de las estadísticas en el karting argentino no ocurre un accidente tan fatal desde la década del ’60, lo cual ahora ha enlutados los corazones de la familia del Procar Metropolitano, donde corría habitualmente y la gente del Campeonato Argentino de Karting, con quienes también estaba relacionado, ya que corrió en la última fecha que se diputó en el kartódromo de Zárate, además todos los amantes del deporte motor y del deporte en general de nuestro país, quienes seguramente rezarán una oración en memoria de Ramiro, el que con toda una vida por delante dejó sus sueños para irse por siempre de nosotros.