El galgo abandonado

Un Valle de sombras, donde vive la penumbra
Un famélico galgo vaga sin rumbo ni fortuna
Una niebla espesa cual telaraña y una silueta vislumbra.
Un salvador es, queriendo poner fin a su hambruna.

No conoce caricias, arrumacos o halagos
En su cuerpo huellas de mil y un estragos.
Temeroso del ser desconocido en la distancia
A pesar de su imponente porte nato de elegancia.

Hambriento, sediento, adolorido y en el alma herido
Se dice, no habrá peor ser que el que ya ha conocido.
Se acerca y cierra sus enormes ojos color miel
Esperando quizás cualquier cosa con sabor a hiel.

Esta vez no habrá patadas, no mas garrotes
No mas costillas rotas, no mas crueldades
Se acabaron las diminutas jaulas con barrotes
No mas sangre seca, y horribles atrocidades.

Solo una caricia, un trago de agua, una voz cálida
De repente, su corazón late más deprisa.
Quizás deje de ser solo una figura escuálida.
Y como todo galgo, esgrime una sonrisa.

La espesa niebla se ha levantado,
Un sol que brilla les ha iluminado
Se alejan dos figuras, en este día dorado
La del salvador y la de el galgo salvado.

Bella estampa para estos valles oscuros
Rayos de luz que iluminan nuestras vidas
Son aquellos que ayudan a aquel en apuros
Y que despiertan nuestras conciencias dormidas.

Solo la vida de un galgo salvado,
Vale mas que la de aquel que le ha torturado.
Por todos los valientes que caminan por valles de sombras en busca de siluetas sin rumbo ni destino.

A todos nuestros galgos rescatados y por todos aquellos que no pudimos salvar.

Actitud Animal