En Baradero: Nueva señal de tránsito:”Respete la vida”

Ayer por la mañana, sobre calle Belgrano al 1600, metros del cruce con calle Gallo y sobre la vereda del supermercado que allí funciona, fue instalada una nueva señal de tránsito denominada “Respete la Vida”, la cual está incorporada con el Nº 184 a la  reglamentación nacional vigente.

La colocación de la señal en el lugar es en memoria Giuliana Giménez y Miguel Portugal, por ser la mencionada esquina escenario donde perdieron la vida a raíz de ser atropellados por una camioneta de Inspección General del municipio.

El acto, organizado por la ONG local “Sembrando Conciencia” que dirige Hugo Patrenostre, contó con la presencia de Osvaldo Nessi, presidente de la ONG “Amor y Respeto al Prójimo” de La Plata, familiares de las victimas, la Comisario Jorgelina Silva, autoridades de la Policía Vial, funcionarios municipales, la profesora Irma Tineo, directora del establecimiento educativo donde cursaban estudios los jóvenes que perdieron la vida y público en general.

El descubrimiento de la señal lo realizaron los padres de Giuliana y los representantes de las ONG, acto seguido el diácono Carlos Roselló realizó la oración litúrgica y bendición de la señal.

Resultado de la concientización

Es para destacar que la colocación de esta señal en nuestra ciudad es un gran paso, tras el trabajo de concientización en las escuelas por parte de la ONG “Sembrando Conciencia”

El Sr. Nessi expresó que la señal que lleva la imagen del ser humano “el hombre de vitruvio” creación de Leonardo Da Vinci, en la ciudad de La Plata, capital de la provincia, está en las distintas calles y hay un gran respeto del ciudadano, no las destruye ni las pinta, como verdadero ejemplo que se debe dar como sociedad madura ante el problema que viven los argentinos y que son los siniestros de tránsito”.

“GRACIAS A LA VIDA”

Si aceptamos que las señales de tránsito son señales de vida entonces, es necesario que las respetemos para seguir dando “GRACIAS A LA VIDA”.

Pero, esto sólo es posible si nos comprometemos unos con otros cambiando nuestras actitudes de concebir los misterios de la vida, siendo prudentes con cada acto al que nos enfrenta como peatones o como conductores insertos en una sociedad tan compleja como la actual.