Bicentenario de la bandera: Palabras leídas por el bloque Fap del HCD

Creación de la Bandera Nacional.

La bandera argentina cumple hoy 200 años. Significa mucha vida de varias generaciones. Significa un punto de encuentro flameando en el viento y el intento persistente de forjar la Patria.

Estamos conmemorando nada menos que la creación de un símbolo, que es lo que le da importante sentido a la idea de Nación y la jura a la Bandera en Rosario aquel 27 de febrero significó y sigue significando la reivindicación de nuestra independencia y la defensa de un ideario de libertad”.

No todos los brillantes hombres de la Independencia tuvieron la capacidad de Manuel Belgrano para ver lo que le pasaba al conjunto y consagrarlo en un símbolo,  participar hoy de la conmemoración de esa gesta, el de la creación de la bandera, implicará pararnos un minuto junto a otros, sentirnos parte de algo colectivo, preguntarnos una vez más en qué tiempo estamos y qué estamos dispuestos ofrecer

Hoy, a 200 años nos toca recordar e  imaginar los obstáculos sorteados para llevar adelante las ideas de libertad y construcción  de Nación, que valores y sentimientos  pusieron al servicio de las futuras generaciones.Seguramente hubo  hombres y mujeres que imaginaron un pedazo de tierra donde ser libres, sujetos capaces de cumplir todos los sueños cueste lo que cueste.Hubo hombres y mujeres que hoy son calles o monumentos, que son recuerdos y olvidos como Belgrano al que hoy recordamos. Personas que no actuaron solas, que necesitaron otras para acompañar  sus ideas y ayudaran a concretarlas. 

Pero esto  fue hace 200 años, y debemos re-editar ese compromiso pero teniendo en cuenta los nuevos tiempos que corren. Por eso pensamos que era necesario dar un giro a esta promesa de lealtad a la bandera que conmemoramos, que  busquemos  nuevos sentidos que convoquen a todos los actores políticos y sociales y nos re-encontremos en los objetivos de Belgrano  quien expresara “Deseo ardorosamente el mejoramiento de los pueblos. El bien público está en todos los instantes ante mi vida.” Hoy estamos ante los poderes que monopolizan la palabra y la acción, y se ve claramente en el ámbito de los medios de comunicación. Proponemos  que un pensamiento único deje de ser el sentido que nos guie y que todos podamos tener una voz que sea escuchada. Vivimos una crisis de la modernidad, una crisis de las formas mismas de pensar. Los valores están en crisis pero no porque haya ausencia de ellos, sino porque hay muchos valores dispersos entre nosotros. Cada uno tiene sus propios valores y cree que son los más importantes, los que se deben sostener.  Debemos respetar los valores de todos siendo tolerantes con ellos porque de eso se trata la convivencia, de preservar la tolerancia. Pero esa tolerancia debe ir unida a un verdadero interés por el otro, por preocuparse y querer aprender del otro. Si no hay intercambio,  no hay sociedad. Para re significar el amor a nuestra Bandera, no habrá mejor manera que fortalecer la tolerancia y  el respeto y honrarla trabajando para ser ciudadanos más libres, justos y solidarios

Por otra parte no olvidemos que la memoria es abrir siempre de nuevo el pasado, es poder re-significarlo como alternativa para el presente, es encontrar las huellas del otro en sí mismo para poder justamente abrirse al otro que interpela.

Tomemos estas palabras animémonos a pensar, dejemos que se tome la palabra, que circule la palabra, porque la palabra reúne, y si no la congelamos, seguramente se abrirá una esperanza y una alternativa.

Manuel Belgrano anhelaba para nuestro país independencia y libertad, por eso luchaba con su ejército contra los realistas. Su espíritu inquieto y patriótico comenzó a pensar en distinguir a   sus tropas   de las españolas con una bandera. Solicitó   autorización al Primer Triunvirato, que era el gobierno de ese momento, y recibió una negativa como respuesta. Pero era tan grande el deseo de que sus soldados se sintieran identificados y animados por defender a  la Patria, que un 27 de febrero de   1812, a orillas del río Paraná, tomó la decisión de izar por primera vez la Bandera celeste y blanca, que a partir de ese momento sería nuestra insignia nacional.
A este gran hombre le debemos el símbolo de nuestra identidad como país. Un símbolo que nos representa siempre y nos distinguir ante las demás naciones del mundo.

Rodolfo Lacabanne y Mariano Pousa, Concejales del FAP.