Niñez interviene en más de 400 casos de maltrato emocional

La Secretaría de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires intervino en menos de un año en un total de 469 casos de maltrato psicológico o emocional sufridas por niños, niñas y adolescentes.

Las cifras surgen de un informe elaborado por el Registro  Unificado de Niñez y Adolescencia Registro Estadístico Unificado de  Niñez y Adolescencia (REUNA) entre marzo de 2011 y febrero de este  año donde se consideran los casos en los que la violencia  psicológica es el factor principal que motiva la intervención.

El REUNA es un sistema online de esa cartera que releva de  forma unificada a todos los niños asistidos por la provincia y a  las medidas tomadas por Sistema de Promoción y Protección de  Derechos que coordina la Secretaría.

El secretario de Niñez y Adolescencia, Pablo Navarro, aseguró  que “la importancia de este tipo de herramientas informáticas es  que permiten adecuar y redireccionar políticas destinadas a los  niños y restituir los derechos que han sido vulnerados”.

“Este tipo de violencia es una de los más difíciles de  detectar, no sólo porque no presenta evidencias físicas, sino  también porque los niños, niñas y adolescentes muchas veces no  llegan a tomar conciencia del vínculo que mantienen con ese o esos  adultos, con los que conviven”, agregó.

El informe del REUNA detalla que esta modalidad de maltrato  se produce mucho más con niñas y adolescentes mujeres, quienes  constituyen el 64% del total mientras que el 36% de los casos son  varones.

El trabajo además señala que son los adolescentes quienes más  sufren este tipo de violencia: más del 60% de los casos se produce  entre los 12 y los 17 años; mientras que el restante 38,7% se da  con menores de 12 años.

Navarro explicó que “el maltrato psicológico o emocional  incluye aquellas situaciones que se presentan bajo la forma de  hostilidad verbal, como por ejemplo insultos, burlas, desprecio,  críticas o amenazas de abandono”.

“El abandono emocional aparece en adultos ubicados en un  lugar de extrema pasividad, por ejemplo en la forma de constante  bloqueo de las iniciativas infantiles, cuando no se brinda afecto y  valoración o con una constante indiferencia a los estados anímicos  del niño”, graficó.

El funcionario también sostuvo que “se da en niños, niñas y  adolescentes expuestos a la visualización de situaciones de  violencia conyugal entre adultos convivientes” y aseguró que “para  hablar de este tipo de maltrato es necesario que el mismo se  mantenga durante un tiempo”. Fuente: Diario Hoy