Mejoramiento genético en aromáticas: Delfina INTA, la primera mostaza argentina

Con el liderazgo del INTA San Pedro y la asistencia de un numeroso grupo de investigadores de distintas universidades nacionales, se acaba de registrar el primer cultivar nacional de mostaza. Constituye una alternativa de invierno, apta para su rotación con soja de segunda.

Aunque en Argentina se produce mostaza desde antes de la década del setenta, la producción nunca llega a satisfacer el requerimiento de la industria con una siembra que ronda entre 800 y 1000 hectáreas por año. Además, es uno de los pocos cultivos donde se importan granos y se exporta la mostaza elaborada, es decir, se agrega valor a la producción primaria.

La semilla que se siembra es importada como “grano para consumo” por las especieras o acopiadores y finalmente sembrado. Esto genera dificultad para conocer el origen o variedad de las semillas y la imposibilidad de tener continuidad en la calidad de lo producido. No había hasta ahora ningún cultivar de mostaza inscripto en el INASE, aspecto que demuestra lo irregular de su siembra en Argentina ya que, según la legislación vigente, no puede comercializarse ningún cultivar que no cumpla con el requisito de estar inscripto en el Registro Nacional de Cultivares.

Ante esta situación, un proyecto del INTA se propuso generar un material nacional, de calidad y rendimientos acordes a los obtenidos en los países líderes en este cultivo. Coordinado por Ignacio Paunero, del INTA San Pedro, un grupo de investigadores de las Universidades Nacionales de Entre Ríos, Lujan y Buenos Aires, trabajaron juntos en esta búsqueda.  Se cruzaron dos mostazas originarias de Canadá y una de República Checa, a partir de lo cual se obtuvo un núcleo genético que habilitó un proceso de selección masal y evaluación, con siembras en parcelas experimentales en Paraná, provincia de Entre Ríos,  y San Pedro y Luján, provincia de Buenos Aires.

Después de siete años de evaluaciones se realizó la descripción morfológica del cultivar en la Cátedra de botánica de la Facultad de Agronomía de la UBA. A fin de marzo quedó inscripto en el Registro Nacional de cultivares con el nombre Delfina INTA, propuesto por Ignacio Paunero, su obtentor.

La mostaza Delfina INTA

Esta hierba anual de buena adaptación a las condiciones agroecológicas de la región pampeana es una mostaza blanca (Sinapis alba L.). La planta alcanza 1,13 metros de altura, siendo erguida y con tallos ramificados. Sus hojas son peciolados, de color verde medio, y tienen  flores perfectas de pétalos amarillos. Los racimos están en los extremos de las ramas, de hasta 66 cm de longitud, alargándose durante la maduración del fruto. Las semillas son redondeadas, de color castaño y florece 95 días desde la siembra. Sus granos son aptos para la elaboración de harina y el condimento mostaza. El rendimiento promedio esta entre 800 a  1200 kg/ha.