Otra vez: Amenaza de bomba en la Escuela “Marcos Sastre”

Había pasado apenas un cuarto de hora del ingreso de los alumnos del profesorado que funciona en el edificio de la Escuela “Marcos Sastre” cuando sonó el teléfono del lugar. La preceptora Soledad Salazar, levantó el auricular para escuchar a una voz femenina, cree, por el tono, que se trataba de una mujer joven, que le dijo nada más que esto: “En la escuela hay una bomba”.

Para casos como el relatado existe un procedimiento, un protocolo que las autoridades de la escuela cumplieron rigurosamente tras ser anoticiadas de la “novedad”; entonces se procedió a dar aviso a la policía y a evacuar el edificio. Permaneció en él, consciente y asumiendo el eventual riesgo, la mayor parte del personal directivo, auxiliar y algunos docentes.

La rectora del colegio, profesora María del Carmen Buena Maizón, nos recibió en su oficina y manifestó que desde las dos de la tarde estaba trabajando en la preparación de un importante informe que debía presentar hoy en la ciudad de San Nicolás y, por lo tanto, allí permanecería hasta concluir su tarea.

En las instalaciones de la escuela era visible la presencia policial recorriendo aulas y pasillos y aguardando, pacientemente, que llegara la Brigada de Explosivos de San Nicolás para revisar todos los rincones del edificio para actuar en consecuencia.

Reiteración

En el copete de esta nota escribimos “otra vez” en clara alusión a que hubo otras veces y, en efecto, no hace mucho sucedió algo parecido cuando en el mismo colegio alguien alertó por la colocación de una bomba. Además de traernos recuerdos de épocas que es saludable olvidar, la irresponsabilidad del que tiene la idea de llamar hace que se deba movilizar hasta la Brigada de Explosivos de San Nicolás con el consecuente dispendio de recursos públicos que tal cosa significa. No estamos diciendo que no deba prestarse atención a cada amenaza, lo que intentamos es que se terminen estas bromas pesadas, que seguramente se comprobará que de tal cosa se trataba la amenaza recibida, y que estas cosas acaben de una vez por todas.

La preceptora que recibió el llamado declarando a la prensa.

Maria del Carmen Buena Maizón siguió atendiendo su abundante tarea.

La policía recorriendo las instalaciones.