Para la detección prenatal: Polémica por test para el síndrome de Down.

La aprobación de un test para la detección prenatal del síndrome de Down, dio lugar en Europa a una encendida polémica al considerarse que esta prueba incrementará el número de abortos.

El test se comercializará desde mediados de agosto bajo el nombre de “Prenatest”, y consiste en el análisis de muestras de sangre de la mujer embarazada para determinar la presencia o ausencia del Síndrome de Down en el feto, conocido también con el nombre de “Trisomía 21.”

La empresa que lo produce , con sede en Alemania, describió el proceso como “una alternativa sin riesgos a métodos tradicionales invasivos como la amniocentesis”.

Mientras tanto, las organizaciones que pertenecen a la Federación Internacional del Síndrome de Down, trataron de convencer a la Corte Europea de los Derechos Humanos de no reconocer el derecho a recurrir a este tipo de pruebas.

La Federación, que engloba a 30 asociaciones en 16 países, declaró en referencia a esta prueba médica que la Corte de Estrasburgo, con sede en el este de Francia, debía “reconocer la condición humana y proteger el derecho a la vida de las personas con trisomía y discapacitadas”.