Terrenos tomados: “Nosotros estamos acá, en medio de la nada”

Hemos hecho la promesa de no abandonar el tema de los terrenos del “campo en pleito” ocupados por un grupo de familias sin techo desde hace algunos meses. Los primeros ocupantes que llegaron al lugar lo hicieron en los primeros días de mayo razón por la cual están desde hace tres meses en los terrenos, tiempo más que suficiente para encontrar una solución.

Desde entonces permanecen en el lugar viviendo de manera más que precaria, ya que a la casi nula confortabilidad de las viviendas erigidas cómo  y con los materiales que cada uno pudo, se le suma la falta de agua y energía eléctrica, aspecto que si bien se piensa, nos remite a la época de las cavernas aunque seguramente los hombres que las habitaban tenían el agua más cerca.

Sin agua

Uno puede entender que se viva sin electricidad, no es para nada cómodo, pero hay mucha gente en nuestro país que así lo hace, pero vivir sin agua es un verdadero problema y más cuando, como en este caso, hay muchas criaturas.

En una nota anterior informamos que el agua estaba cerca, en una casa en construcción a la cual acudían los vecinos en su busca, pero al preguntar ayer qué pasaba que ahora para buscarla debían caminar varias cuadras, nos contaron que a la casa en construcción el agua llega mediante la cañería de un vecino que, por cuestiones de mala relación con alguno de los ocupantes decidió que el agua fuera cortada.

Solos, despiadadamente solos

Consultados los vecinos acerca de qué visitas reciben en su pobre asentamiento, la respuesta no tienen que pensarla, les sale de inmediato, como un disparo de arma de fuego: “Nadie”.

¿Los concejales no vienen?, repreguntamos.

– “Ninguno”, nos contestan.

Sitiados por el olvido

Los meses transcurren y lo único que podríamos decir que favorece a estos vecinos es que a medida que avanzan los días el frío va menguando. Por lo demás, no hay cambio alguno y, los mismos vecinos opinan que están tratando de que se cansen y que se vayan, puesto que las condiciones de vida en el lugar son muy duras para cualquiera y, de hecho, algunos abandonaron por caso una familia cuya hija necesita un tratamiento médico que la obliga a usar un artefacto eléctrico y, como dijimos, la única electricidad que allí existe, como algunos parecen esperar, es la que pueda aportar algún mal rayo que parta la existencia desgraciada de estas personas abandonadas a su suerte por la sociedad. Fuente y fotos: El Diario de Baradero.

Un grupo de vecinos ocupantes de los terrenos en cuestión.