Licencias Medicas: Controversia con los docentes.

Desde hace años que se acusa a los docentes de hacer uso y abuso de las licencias médicas poniendo la mira en aquéllos y obviando los pecados de galenos que, en muchos casos livianamente, ponen la firma otorgando esas cuestionadas licencias.

A raíz de la crisis desatada en la provincia que llevó a la renuncia de la ministra Gvirtz, el tema ha vuelto a tomar relieve y cada parte expresa su punto de vista en lo que constituye un galimatías para la mayoría de quienes no están inmersos en el tema.

Como casi siempre ocurre, en esa controversia las dos partes tienen un poco de razón: por un lado la provincia demuestra, estadísticamente, que las licencias suelen ser más frecuentes y prolongadas de lo que indica el sentido común, pero cuando los maestros son acusados de abusar del sistema, responden que la responsabilidad por ello no es de los docentes, sino del mismo Estado provincial que no hace un control médico adecuado, que toma la cuestión un tanto a la ligera y que luego, como consecuencia lógica de esa laxitud en los controles, se producen situaciones como las denunciadas y así llegamos a otra encrucijada como aquella del huevo o la gallina en cuanto a su primacía.

Si el Estado bonaerense desea que las licencias estén absolutamente justificadas, deberá implementar un sistema de control médico mucho más eficiente que el actual. Habrá algunos docentes que se abusan, seguramente, pero hay que recordar, y el Estado más que nadie, aquella frase del General Perón: “El hombre es bueno, pero si se lo cuida es mejor”.