Fumigan ante la inusual invasión de mosquitos en Baradero.

Unos pocos días de calor en medio del invierno, alcanzaron para la irrupción de mosquitos en Baradero provocando el malestar de vecinos en distintos sectores de la ciudad.

Aunque falten todavía algunas semanas para la “temporada alta” de los molestos insectos, la cantidad que apareció durante el fin de semana bastó para poner en alerta a las autoridades sanitarias, que anticiparon que si no se corta el brote con medidas que frenen el proceso biológico de larvas y adultos, el verano que se aproxima será “terrible”.

Con un poco más de 20ºC de temperatura máxima, el viernes, sábado y domingo últimos no hubo lugar al aire libre exceptuado de la presencia de mosquitos.

Los mosquitos nacen durante todo el año, por eso no es anormal que haya algunos, pero este brote es inusual, aunque hay que tener en cuenta que con tantos cambios climáticos, todo es posible.

Fumigaron

Ayer por la tarde la dirección municipal de Bromatología instrumentó la aplicación de larvicidas para eliminar los huevos en espejos de agua y fumigó para el control de mosquitos adultos en espacios verdes recorriendo las calles de la ciudad.

Como se esperan lluvias y un aumento de las temperaturas durante los próximos días, se recomienda a los vecinos cambiar permanentemente el agua de bebederos de animales y floreros, mantener boca abajo los recipientes que puedan acumular agua que sirva para la eclosión de las larvas y, en los casos de los espacios públicos, es aconsejable la utilización de repelentes.

Tres

Las especies predominantes en la región son: ‘aedes aegypti’, presente en las casas; ‘culex pipiens’, propia de las zanjas; y ‘ochlerotatus albifasciatus’, con hábitat en el campo.

El Culex es nocturno. “No necesita vernos para encontrarnos y picarnos, porque tiene sensores que detectan el calor, el ácido láctico presente en la transpiración y el dióxido de carbono que exhalamos cuando dormimos”. El Aedes, en cambio, es diurno, al igual que el Ochlerotatus albifasciatus, la otra especie más frecuente, que se cría en los charcos, “y con la lluvia y el calor está proliferando” se nos dijo.

Personal de Bromatología municipal recorrió las calles fumigando.