Aumentan los llamados por violencia doméstica.

Entre enero y agosto de este año crecieron un 16 %. Las que más denuncian son mujeres de 20 a 40 años. Testimonios

Las mujeres de entre 20 y 40 años son quienes más denuncian casos de violencia doméstica, según un informe elaborado por el ministerio de Desarrollo Social bonaerense sobre la base de las llamadas a la línea gratuita que atiende esta problemática.

De acuerdo con el informe elaborado por la dirección de Políticas de Género provincial, entre enero y agosto de este año se realizaron 780 llamados a la línea gratuita 0800-666-5065 contra la violencia familiar, lo que representó un 16 por ciento de incremento en relación al mismo período del año pasado.

Según arrojó ese informe, la franja etaria con mayor cantidad de denuncias es la que va de los 20 a los 40 años, con el 54,77% del total, con la particularidad de que el sector de entre 31 a 40 años representó el 30,09%, y el de 20 a 30 años, el 24,68%.

En la estadística de llamadas le siguen las mujeres de 50 años en adelante, con el 24,29%, y lo cierran las de entre 41 y 50 años, con el 20,94%.

EL PEDIDO DE LAS VICTIMAS

“Hoy se están denunciando más casos -se destacó desde la cartera provincial- porque muchas mujeres encuentran el respaldo para hacerlo, lo que nos alienta a seguir trabajando con mayor energía para tomar intervención y contener no sólo a la víctima directa del maltrato, sino a todo el grupo familiar que también sufre las consecuencias”.

En este marco, son decenas las mujeres que tras sufrir la violencia piden no ser revictimizadas y que les crean la situación por la que atraviesan.

“No queremos dar lástima -sostiene Inés, una mujer que estuvo alojada en un centro de protección para las víctimas de violencia- sino que otras mujeres sepan que es posible salir de la violencia”.

Otro caso es el de Lidia, quien hace seis años que comenzó a transitar “un laberinto”.

“Aún hoy -cuenta- cuando escucho a muchas mujeres dar su testimonio, me corre un escalofrío y me largo a llorar, porque me da empatía, me pongo en el lugar de esa mujer y me digo ojalá la escuchen y que hagan algo, porque nosotras hacemos un camino que es un laberinto, que parece que no termina más, hasta que se encuentra la salida”.

Belén, por su parte, reconoce que le da “impotencia” escuchar a mujeres que están atravesando por lo que ella misma pasó, “o cuando le preguntan ‘si te pegaba, por qué no te fuiste’. Eso también es violencia”.

Las tres víctimas coinciden en que da “vergüenza e impotencia cuando a una no le creen, que es lo que muchas veces pasa cuando se hace la denuncia en la Policía”.

“Muchas de las mujeres asesinadas por violencia -señalan- estaban separadas y ese es un `detalle` que casi nunca se dice”.

“Hay muchas formas de violencia -sostienen- hay publicidades que nos tratan como objetos, que nos desvalorizan y eso también es violencia”.