Hoy se cumplen cuatro décadas del fallecimiento de Juan Domingo Perón.

Hoy se cumplen 40 años del fallecimiento del entonces presidente de la Nación Juan Domingo Perón. El 1º de julio de 1974 el país se conmocionó con la muerte de una de las máximas figuras de la historia contemporánea nacional, y el único que accedió tres veces a la primera magistratura, despertando amores, fanatismos y odios.

Ese lunes lluvioso, hace 40 años, moría el hombre, pero no nacía el mito, porque el mito ya había nacido décadas antes. Sí se iniciaba en el país la época del “peronismo sin Perón”, del Partido Justicialista sin su creador, de los gobernantes evocándolo e interpretándolo.

La noticia de la muerte de Perón, a los 78 años, fue confirmada por su esposa y entonces vicepresidenta, María Estela Martínez, quien quedó a cargo del Poder Ejecutivo hasta el golpe de Estado, que llegaría casi dos años después.

Perón había muerto a las 13.15, aunque los rumores sobre su salud habían comenzado a circular desde las primeras horas de ese lunes 1º de julio de 1974 y se intensificaron a las 10.25, cuando por radio se anunció que el presidente había sufrido un paro cardíaco.

Había nacido el 8 de octubre de 1985 en Lobos, provincia de Buenos Aires, y se convirtió en el primer y único político argentino en ser presidente en tres períodos, aunque dos de ellos no pudo completarlos.

El primero tuvo lugar entre 1946 y 1952, año en que arrancó su segundo mandato, que no llegó a finalizar debido al golpe militar que lo derrocó el 16 de septiembre de 1955.

A la tercera Presidencia accedió el 23 de septiembre de 1973, luego de permanecer 18 años exiliado, y se mantuvo en el cargo hasta su fallecimiento. Su salud estaba ya muy deteriorada y sus problemas cardíacos hicieron necesario que contara con una guardia médica permanente. La última aparición en público había tenido lugar el 12 de junio del 74, cuando ante miles de simpatizantes que se habían congregado en la Plaza de Mayo, el general lanzó la histórica frase: “Mi único heredero es el pueblo”.

“Me llevo en mis oídos la más maravillosa música que, para mí, es la palabra del pueblo argentino”, dijo ese día, con sabor a adiós.

El líder fue velado en el Congreso y su funeral se extendió hasta el mediodía del 4 de julio de 1974, cuando su cuerpo fue trasladado a la Quinta de Olivos, rodeado de soldados y cientos de miles de personas bajo la lluvia que querían despedirlo.

peron-1 [BaraderoHoy]