Luchemos por la Vida: El peligro de los motociclistas.

Estudio e investigación realizada en la Ciudad de Buenos Aires, en los meses de junio/julio de 2017 sobre un total de 1.402 motocicletas y ciclomotores observados (días hábiles, 9-18 horas):

El resultado puso en evidencia algunos comportamientos de alto riesgo por parte de este grupo.

La motocicleta es un vehículo de riesgo por su inestabilidad, que depende del equilibrio del conductor y sus movimientos, no ofrece carrocería protectora a sus usuarios y tiene poco volumen, por lo que resulta poco visible para el resto de los conductores.

A pesar de ello, muchos de sus conductores ponen en riesgo sus vidas y las de los demás,:

En las intersecciones, cada vez que no se detienen ante el semáforo rojo: el 35% no respeta el semáforo rojo.

Cuando no adecuan su velocidad a las situaciones del camino: el 22% no aminora la velocidad en las esquinas

en las cuales pueden encontrarse con otros vehículos y/o peatones.

No advierten sus maniobras: el 66% no señaliza sus maniobras de giro.

También los motociclistas ponen en riesgo la vida de los peatones: el 69% no cede el paso en las sendas peatonales

el 51% invade las sendas peatonales cuando se detienen a la espera del cambio de semáforo, eso en los casos en que se detienen

Estos constituyen solamente una muestra de muchos otros comportamientos riesgosos que explican los altos índices de siniestralidad de este grupo cada vez más numeroso, por el cual al menos 2700 personas murieron el año 2016. El 39% de las víctimas mortales en Argentina fueron ocupantes de motocicletas y ciclomotores, la mayoría jóvenes menores de 25 años.

Pese a que en la ciudad de Buenos Aires el uso de casco alcanza el 87% de los motociclistas, el gobierno de la Ciudad reconoce 28 muertos y 3.823 heridos durante 2016.

La educación de los conductores y el incremento de controles y sanciones a este grupo resultan medidas urgentes para revertir estas pérdidas de vidas y salud, absolutamente evitables.