Delincuentes oriundos de Baradero, asesinaron a un policía en San Pedro: “Sabían dónde apuntar, porque tenía el chaleco”

Habían asaltado un camión de distribución. Uno de los ladrones había matado a un efectivo del Servicio Penitenciario y escapó con $100 mil. El uniformado era muy querido

“Si me voy en servicio para no volver, quiero que sepan que me voy con orgullo, peleando contra la realidad que muchos temen y otros ignoran. Para los que me aman, el sacrificio resonará por siempre”. La frase causa escalofríos. La escribió en Facebook hace casi un año Nelson Lillo, poco después de empezar a trabajar como policía comunal en la localidad bonaerense de San Pedro. En diciembre lo habían destacado en un acto por su desempeño. Pero hoy murió durante una balacera con dos delincuentes. Aunque tenía chaleco antibalas, recibió dos disparos en la axila. “Los ladrones sabían lo que hacían, dónde tirar”, declaró el médico que lo atendió. Uno de los asaltantes también murió.

Lillo tenía 25 años y casi un año al servicio de la policía local de San Pedro. Según la crónica de La Opinión, hoy a la mañana estaba en la esquina de Rivadavia y Oliveira Cézar, frente a la Secretaría de Derechos Humanos y a metros de la Comisaría de la Mujer, cuando dos ladrones que circulaban en moto amenazaron con sus armas de fuego a dos trabajadores de la distribuidora de mercadería Río Tala, de Baradero, que estaban descargando mercadería frente a un supermercado chino. La escena derivó en un tiroteo.

“El policía entró sin signos vitales al hospital. Tenía dos heridas mortales en la región torácica, tenía chaleco y quien le tiró sabía dónde le apuntaba, porque las balas entraron por las axilas”, precisó el jefe del Servicio de Emergencias , José Herbas. También confirmó el fallecimiento de un delincuente.

El joven era muy querido dentro de la policía, al punto de que en diciembre había sido destacado por su accionar durante un acto de entrega de distinciones en el Salón Dorado de la Municipalidad de San Pedro. “Era una de las mejores personas que tenía la fuerza, siempre con su humor trataba de alegrar el resto, levantaba el ánimo de muchos de los chicos”, recordó uno de sus instructores, Charly Soto. “Siempre puso lo mejor de sí para estar a la altura de las circunstancias. Yo lo entrené, ponía lo mejor de su voluntad, veía el esfuerzo”, agregó

El uniformado había estudiado en una escuela rural de Baradero, le encantaba Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y era fanático de las motos. En enero de 2014 había fallecido su hermano en un accidente de tránsito. Y tenía una clara meta: ser policía.

Dos de los delincuentes, en tanto, fueron identificados. Ambos eran de Baradero, tenían frondosos prontuarios y se sospecha que cometieron varios robos en su ciudad. El que falleció se llamaba Pablo Morel. El otro es Nazareno Jesús Branto, que también fue herido y huyó con unos 100 mil pesos. Se fue en moto con un cómplice. Hasta el año pasado cumplió una condena por matar a un efectivo del Servicio Penitenciario Bonaerense. Está siendo intensamente buscado.

El secretario de Seguridad, Eduardo Roleri, prometió “hacer todo lo posible para esclarecer este hecho”, e informó que ya hubo una serie de allanamientos. El objetivo, naturalmente, es encontrar al prófugo, que se presume que está fuertemente herido por la gran cantidad de manchas de sangre que dejó en un auto que estaba estacionado.