Agustín Hausch: “Mi sueño es jugar un Mundial

Agustín Hausch, el delantero de San Lorenzo que se encuentra en Baradero, habló con Nuestra Mañana sobre su presente futbolístico y como vive estar alejado de las canchas.

“Yo más que nada extraño jugar un partido o estar con mis compañeros compartiendo los entrenamientos. Estoy contento porque llegué a debutar, pero bueno, después se paró todo”.

El joven de 16 años, que está cursando su último año en la secundaria y que debutó oficialmente frente a Racing el 22 de febrero, explicó sus sensaciones de formar parte del plantel profesional del Ciclón.

“Me impactó mucho porque yo siempre veía entrenar a los jugadores, como son sus autos, o los veía comer en la pensión… y ahora tenerlos ahí al lado… digo, que rápido que pasó todo. A veces pienso donde estoy y es como que no tomo dimensión. Fue hermoso lo que me pasó y lo que me está pasando. ¿Si trabajé para llegar? Claro, desde los 3 años que arranqué a jugar al fútbol siempre quise estar en donde estoy. No a tan corta edad, pensé que me iba a llevar un poco más de tiempo. Uno siempre entrena pero esto tiene también que ver con Dios, que quiera que pase eso o no. Y gracias a Dios a mi me tocó. Disfruto mucho de los compañeros que tengo, por eso soy uno de los primeros en llegar al vestuario y de los últimos en irse”.

El Gringo –como lo conoce el Mundo San Lorenzo- también habló de sus primeros pasos en Boedo.

“Yo arranqué a viajar a los 8 años. Viajaba una vez por semana, jugaba el domingo y me volvía a Baradero. Y a los 12 años me fui a vivir a la pensión. Fue difícil estar solo. El primer año como es todo nuevo, todo felicidad y risas, lo llevás bien… pero me costó más el segundo año, me quise volver porque extrañaba bastante”.

El futbolista hace poco donó material deportivo al Club Rivadavia, dónde se inició y tuvo grandes actuaciones en fútbol infantil. Y en Nuestra Mañana también se refirió al secreto de su éxito.

“Mucho entrenamiento… me gusta mucho entrenar y ahora también lo estoy haciendo a full. Los profes mandan rutinas para todo el plantel, pero como todos son de allá de Buenos Aires no tienen espacio para moverse. En cambio a mi me mandan una rutina diferente porque acá tengo lugar para correr. Además estamos en contacto con el cuerpo técnico y nos hacen analizar videos. Y el preparador físico nos pregunta como estamos y si precisamos algo”.

¿La fama? Yo trato de no darle mucha bola a eso, porque si después tenés un año malo los únicos que están a tu lado son tu gente, tu familia. Firmé autógrafos y metí un par de fotitos, pero me da vergüenza todavía. Siempre voy a ayudar a mi familia. Cuando firmé el contrato, con el primer sueldo les hice regalos a todos”.

Para finalizar, el baraderense habló de sus sueños.

“El sueño inmediato es poder jugar muchos partidos en la primera de San Lorenzo… el sueño a futuro es poder jugar un mundial”.

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