Lucas Mármori: No tengo otro ingreso que no sea por el gimnasio.

En el espacio deportivo de Nuestra Mañana conversamos con Lucas Mármori, fisicoculturista y dueño de un gimnasio en Baradero.

-¿Cómo estás atravesando la cuarentena?

Estamos viviendo algo que nadie imaginaba que podía suceder. Esperamos que pase para volver a la normalidad. Por suerte me acabo de mudar con el gimnasio, lo estoy instalando en mi casa, Boedo 731. Dio la casualidad que yo había arrancado en marzo con la obra acá en casa. Es mi casa materna, frente al colegio Industrial. Y bueno, coincidió con esto de la cuarentena, que justo tuvimos que cerrar… yo cerré el 20 de marzo como todos. Y entonces en abril empecé a mudarme de a poco, trayendo discos, trayendo barras, las máquinas de una, de a dos… y ya estoy casi por terminar de instalarlo acá en casa, pero sin empezar a trabajar al público porque no está permitido.  

-¿Qué pensás de la situación de los gimnasios?

Había un protocolo para trabajar con los gimnasios. Era uno o dos alumnos por hora, con su respectiva higiene. Con el trapo de lavandina para los pies, con el alcohol en gel, con el barbijo… yo pensé que iban a acceder con eso, pero parece que no, no lo permitieron. Yo hubiese estado de acuerdo en hacerlo porque aparte yo creo que estoy en las mismas condiciones que los otros propietarios… yo no tengo otro ingreso que no sea por la gente del gimnasio.

-Recientemente cerró ADN Sports…

Es una picardía, una pena. La verdad que una noticia lamentable. Yo justito me salvé, porque si yo hubiese seguido allá alquilando y no podía trabajar. ¿Cómo hago para bancar un alquiler sin trabajar? Aparte el propietario del local no tiene la culpa de lo que está pasando.

-¿Y qué balance hacés de tu historia con el deporte?

Estoy muy feliz con mi carrera, estoy con los fierros hace 30 años. O sea, terminé la secundaria y empecé con esto y seguí. Estuve en distintos locales y tuve una carrera muy buena. Fue todo con el sudor de la frente, con la ayuda de los gobiernos de turno, en darme plata para la dieta, para los viajes. Tuve colaboración de la gente. Habré hecho 20 torneos fácil, en los cuales pasé por todos los puestos. Hice podio, salí primero, salí tercero, me descalificaron, pasé por todo… tengo todas las experiencias habidas y por haber.

-Por último ¿Quién te metió en el mundo del culturismo?

Yo estaba en el Industrial y ya había empezado a entrenar en Sportivo, que había un gimnasio abajo, con Patricio Viera, con Tito Muro. Viejos amigos que todavía los tengo. Y ellos fueron los que me incentivaron a seguir en el culturismo. Y así empecé. Hacía changas y con la plata me compraba de a dos o cuatro pesas por mes. O un banco, una barra… y así me fui equipando. Después empecé con diferentes cursos, iba al gimnasio de Cacho Patiño. Bien de abajo arranqué y eso lo valoro mucho.

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