Federico Jeanmaire “No me gusta describir a los personajes, me gusta que actúen y hablen”.

En Nuestra Mañana nos dimos el lujo de compartir una charla con Federico Jeanmaire, escritor baraderense reconocido y premiado en el país y el mundo.

Inevitablemente, la pandemia y la cuarentena fue el primer tema de conversación.

“Es un tiempo muy raro para todos. Yo soy un tipo encerrado porque para escribir tenés que estarlo. Pero poder decidir estar encerrado es diferente a esto que es involuntario. El primer par de meses me costó muchísimo. No podía leer, no podía escribir, me dedique a pintar la casa y un par de muebles. Después si intenté escribir, escribí dos cosas, pero me cuesta muchísimo”.
Sobre Baradero, Fede nos dijo que “es mi lugar, es el lugar donde está mi familia, la que está viva y la que está muerta… y muchísimas cosas que me hacen bien. Se habla mucho de patria… la idea de patria es tu infancia, tu pueblo y mi patria es esa, Baradero, como para todos lo que crecimos ahí”.
Precisamente recordando su infancia, nos contó que “aprendí a leer solo porque mi viejo, el tiempo que estaba en casa, se la pasaba leyendo. Era un tipo que hablaba poco. Así que aprendí a leer y a escribir, leía el diario La Nación que era muy difícil de leer. Supongo para conquistar a mi viejo lo hice solo, le pasé un papel debajo de lo que él leía, un papel escrito por mí y a él le gustó mucho”.
También relató cómo llegó a ser escritor. “Cuando me fui de Baradero, a los 17, me vine a Buenos Aires a estudiar Economía. Era época de Dictadura. Después dejé Economía y me fui a España, tenia 21, hasta que volvió la Democracia. Cuando volví a la Argentina quería ser escritor, ya había estado escribiendo y se me ocurrió que podía estudiar Periodismo. Una noche en un bar, borrachos con un amigo, me dijo: vos no te animás a estudiar Letras… y así hice la carrera. Publiqué mi primera novela en el 84, que la presentamos en el Concejo Deliberante, el Intendente era Rabellino. Fue a presentármelo Guillermo Magrassi, que tenia “La aventura del hombre”, que era el programa de TV más visto. Me acuerdo que se llenó el Concejo y pude vender muchos libros. En el 86 sale el segundo libro, que lo hice ahí en Baradero, en la imprenta Martínez. Al terminar la carrera me becaron para un doctorado, cuando lo hice me publicaron la novela Miguel en España y ahí cambió todo.

Federico también nos explicó el proceso o la forma de escribir una novela. “El proceso es distinto, no todas se hacen de la misma manera. Hay casos que surgen de una noticia, otros son cosas de la infancia que te quedan preguntas. Ahora estoy en una época que estoy intentando hacer algo distinto a lo que hice. Es algo que intento cada tanto para no aburrirme y seguir amando lo que hago. Ahora hago algo distinto que es escribir sobre los grandes temas que me interesan. Ahora sale un libro que se llama Wërra, es sobre una batalla de la Guerra Mundial y por otro lado sobre lo que pienso y siento sobre la guerra. Escribí otra que se llama Lo que resta de la vida, que la escribí en febrero y salió por entregas en Infobae, que habla de la muerte y mucho de Baradero. Ahora estoy intentando escribir sobre el amor. Creo que es más difícil escribir sobre el amor y la guerra. El amor es complicado porque es fácil caer en lugares comunes. Lo que tengo escrito es muy simpático a propósito de Baradero. El libro empieza con una cosa que quizá muchos no lo sepan, pero en Baradero, en la década del 60 y hasta principio de los 70, los domingos se salía a la plaza y la gente caminaba en dos sentidos. Entonces te encontrabas con la chica que te gustaba dos veces por vuelta. Yo tenía 11 años. Después había una kermese en el club Sportivo, que no estaba techado. En una esquina estaba la calesita de Manara y se hacían pequeños kiosquitos para tirar una pelota a los tachos. Te podías ganar premios y en el patio se hacía una gran bailanta. Así empieza lo que estoy escribiendo. Es mi primer recuerdo con algo relacionado al amor. Yo fui una noche de enero del 69 para ver una chica que me gustaba, andábamos de novio, pero ni nos habíamos visto ni besado”.
Los premios y reconocimientos varios en su carrera, hicieron visible su trabajo y tuvo sus momentos de fama, algo que no le gusta demasiado. “Una de las cosas más lindas que tiene ser escritor es que nunca sos famoso del todo. Si largaras a García Márquez (si estaría vivo) por las calles de Buenos Aires lo reconocería muy poca gente. A mí me pasa que me paran 3 veces por año y es shockeante. Yo pienso que la cosa más linda que tiene escribir es poder ser muy conocido en tu ambiente. Y eso no significa ninguna popularidad”.
Por otra parte, Fede nos habló de la influencia de Sarmiento y Cervantes en su historia.
“La escritura es como una máquina que se alimenta de otras máquinas anteriores. Uno para escribir necesita apoyarse en tipos que escribieron antes que vos y en mi caso esos dos son los fundamentales”. Sobre El Quijote, nos dijo que “soy muy desmemoriado, entonces cada tanto lo tengo que volver a leer o doy cursos para volver a leerlo. Cervantes no tenía escritores antes que él, así que tuvo que crear un género, por eso es fundamental para mí. Es un gran libro, es una lástima que la gente no tenga ganas de probar y leerlo”.
Repasando su carrera, y hablando de preferencias, nos aclaró que “con la novela que ahora sale en España tengo 24 libros. La mejor novela es la que estas escribiendo, tenés que amarlo para poder escribirlo, me cuesta mucho lo que ya escribí”.
Finalmente, sobre sus personajes y cómo los crea nos dice: “Me imagino como hablan, no me imagino como son, no tengo una literatura que sea como imágenes sino de escritura. Mis personajes son más como usan la lengua que como son físicamente. No me gusta describir a los personajes, me gusta que actúen y hablen”.

En el siguiente link pueden escuchar la entrevista completa

 

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