Juan Carlos “Gato” Veloso: “A Baradero lo llevo en el corazón, como si fuera mi lugar”

“En Rivadavia arreglé de palabra con Tito Benedetti, el Dr Ochoa y Gallesio. Nos dimos la mano, ese era el contrato”. La frase pertenece a Juan Carlos Veloso, el Gato, aquel número 5 grandote y de rulos que pisó hace unos años las canchas de Baradero. Fue campeón con el Fortín y con Atlético y hasta disputó un par de partidos en Sportivo.

En comunicación telefónica con Nuestra Mañana recordó cómo se dio su llegada a nuestro fútbol. “A Baradero llego por casualidad. Había ido en el año 85 por medio de Lulú Sanabria, a Sportivo. Jugué un amistoso contra Paraná de San Pedro, uno o dos partidos más y me salió la oportunidad de ir a Centroamérica”. El Gato nos cuenta que fue un tiempo a El Salvador y luego volvió a jugar en el ascenso de Argentina. Unos años después, una desilusión futbolística lo trajo de nuevo a Baradero. “Había rescindido en El Porvenir, me fue mal porque no cumplieron… cosas que pasan en el ascenso. Estaba sin ganas de jugar porque me había caído mal. Entonces un amigo juntó jugadores libre, no tenía ganas, pero fui. Era un amistoso en Baradero contra Rivadavia. Me encontré con Darío Lergen que había sido compañero mío. Después del partido me habló Omar Pepe y me invitaron a jugar un torneo amistoso en Zarate. Y así empezó la historia”.

Y hablando de historia, Veloso repasa sus comienzos en el fútbol y su exitosa trayectoria deportiva. “Estuve en San Lorenzo, desde infantiles, desde los 9 años. Soy hincha, hice inferiores

hasta la 6ta división. El club estaba muy mal en esos años, descendió. El Toto Lorenzo era el técnico y empezó a armar el equipo para la B. Yo entrenaba con ellos. Pero me vinieron a buscar, el técnico de Almirante Brown. Me ofrecieron un contrato. Yo no ganaba nada en San Lorenzo y me fui. Y justamente, en la B, debuté contra San Lorenzo. Almirante Brown de local en Vélez. Perdimos 1 a 0. Me vio un empresario que estaba en la tribuna. Después del partido me vino a ver y me dijo: yo te voy a llevar a España. Como mi papa era español no ocupaba el cupo de extranjero. Tenía 17 años y me fui al Atlético de Madrid. Me hicieron el contrato y me fui a la filial, que sería como el Nacional B acá. Eramos todos jóvenes y jugué ahí 2 años. Después terminé el contrato y me volví a Argentina. Me hablaron de San Lorenzo y entonces arreglo. Estuve ese año que no fue muy bueno. Era suplente y al final del contrato me voy a jugar a El Salvador. Estuve 6 meses, me fue muy bien pero me volví. Había mucho lio con la guerrilla. Me vine a San Miguel que está cerca de mi casa, jugué 4 años. Y después al Porve que fue un desastre. Fue lo peor que me pasó en mi carrera futbolística. Y entonces voy a Baradero. Fue una de las mejores etapas de mi vida. Las cosas que viví y la gente que conocí… la verdad que fue impagable”.

El Gato recuerda muchos momentos y nombres de esa etapa, que cómo dice lo marcó futbolísticamente y a nivel humano. “El primer año que estuve en Rivadavia recuerdo que en Atlético trajeron a Regenhardt, que había sido figura en el Málaga de España. Estando Maradona allá, había salido mejor jugador extranjero de la Liga Española. Cuando lo vi en Baradero me quería morir. Grandes  jugadores llegaron en esa época. Y una cosa que había en Baradero era que cumplían con todo lo que decían y eso es importante. Yo arreglé premios de palabra por si salíamos campeones. Y pasaba todo el año y cuando iba a decirles cumplían. Algo que no se ve mucho en el fútbol”. Y hablando de la parte futbolística y los nombres de aquellos compañeros, nos dice “me sorprendieron un montón de jugadores que podrían haber jugado en cualquier lado. El Chiqui Portillo que era un fenómeno, el Nene Simour que tenía una calidad tremenda, el Ruso Pulimeni, Pepe Correa, Cachi Bechtholdt, Alejandro Gómez”…

Sin dudas un técnico que lo conocía era Omar Pepe y juntos partieron después a Mitre de San Pedro. Y la historia tuvo un final feliz. “Salimos campeones después de 31 años. Vi gente llorando y no lo podía creer. Nos llevaron en autobomba a recorrer la ciudad y la gente grande lo vivía de una manera que uno no entendía, fue maravilloso. Después volvimos a Baradero con Omar y me fui a Atlético. Salimos campeones y perdimos una final con Sportivo”.

Entonces llegó el momento de colgar los botines. Su mujer estaba embarazada de su hija, tenía un negocio y fue tiempo de pensar en una estabilidad económica. Hoy tiene un taller de aire acondicionado de autos y también está comenzando con otro proyecto comercial. Vive en José C. Paz pero dice que “a Baradero lo llevo en el corazón, como si fuera mi lugar”.

Para finalizar, Juan Carlos Veloso, el Gato, nos deja una reflexión sobre su técnico, Omar Pepe. “Con Omar tengo una relación de amistad. Para mi es uno de los mejores técnicos que tuve. Es un tipo noble, loco como es, pero muy buena persona. Y un tipo que sabe cómo llegarle al jugador. Y por eso los resultados que ha tenido”.

 

Escuchar audio completo de la entrevista aquí abajo

Un comentario en “Juan Carlos “Gato” Veloso: “A Baradero lo llevo en el corazón, como si fuera mi lugar”

  1. Me encantó la nota….un fuerte abrazo a Juanca, el popular “Gato”, un tipazo…lo hemos disfrutado como ser humano y jugador, los chicos del Fortín…

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