Titi Espinoza (Arbitro): “Tenía 3 campeonatos y con la pandemia se paró todo, pero hay que priorizar la salud”.

En Nuestra Mañana entrevistamos a Manuel Titi Espinoza, árbitro de fútbol y -por supuesto- con un pasado como futbolista. Titi hizo un repaso de su trayectoria y nos contó que “arranqué en el baby de Sportivo, después inferiores en Sportivo, pasé por Fundición y también recorrí algunos clubes de la zona. En Belgrano de Zárate conocí a Bochini, en esa época le decían el Richard. Era una locura, 13 o 14 años y ya estaba en primera. Era imposible sacarle la pelota, yo trataba de jugar en contra en las prácticas, pero era imposible. Fuimos juntos a probarnos a Independiente”.

La historia cuenta que por un desencuentro, Titi finalmente no pudo hacer la prueba. Y la historia dice que Titi después formó parte de aquél inolvidable Deportivo Alsina, la Naranja Mecánica, que se consagró campeón en 1983.

Después llegó el retiro y de casualidad comenzó su historia como árbitro.

“Fui a lo de Guidi (Torneo Inter-Empresas) a mirar, faltó el referí y entonces Alberto Zárate me dice: Negro, porque no me salvás, yo te apuntalo un poco de afuera, vos no tengas miedo. Aparentemente me salió bien y en la semana viene Pousa y me dijo: ¿no querés seguir dirigiendo? Y ya pasaron 30 años de esto. Después hice el curso de arbitro y me recibí con Juan Gracia, el Turquito Alí, el Vasco Basaldúa y creo que Pestaña también”.

“Dirigi la Liga, la Copa de Campeones, anduvimos por todos lados gracias a Dios. Y hoy te digo que me gusta demasiado el arbitraje, si me preguntás si quiero dirigir o jugar, es un 50 y 50”.

“Si hubiese empezado el curso de árbitro antes, capaz  que no jugaba. Creo que tenía condiciones para dirigir un Nacional B, como también creo que hubiera llegado si me hubiera podido probar en Independiente, pero no se dio”.

¿Qué tiene que tener un buen árbitro?

“Pienso que cuando jugás y te adelantás a la jugada, yo tenía ese don, era medio lentón, pero me sabía ubicar bien en la cancha. Sabía cuando iba a venir una pelota, intuía la jugada. Y como árbitro me pasa igual, el haber jugado te ayuda un montón. Tuve una contra como árbitro. Soy un tipo de temperamento, de sangre caliente”.

“Yo le debo mucho al arbitraje en el tema laboral, yo soy empleado municipal y esto me ha ayudado un montón. Tenía 3 campeonatos y con la pandemia se paró todo, pero hay que priorizar la salud”.

Ya en el final de la charla, Titi elige un momento inolvidable en su historia deportiva.

“Lo que más festejé es el campeonato que ganamos en Alsina. Por el esfuerzo que hacía la gente y el plantel, un equipo de jugadores con experiencia, estábamos casi todos retirados. Atajaba Luis Silvestre, de 4 jugaba Rogelio Suárez, Yo, el Zuca Velázquez y el cabezón Fontanari; Gino Lacerna, Pichuco Díaz y Arturo Bechtholt; adelante Rody Marzano, Quique Rodríguez y un muchacho de Alsina que se llamaba Efraín. El técnico era el Pollo Hermida. ¿Sabés cómo nos bañábamos en invierno? Habían puesto un tanque de 200 litros y dos tipos echaban agua tibia para que nos bañáramos, por eso fue un logro que se consiguió con mucho sacrificio”. 

Y se despide con una anécdota maravillosa de su etapa de árbitro. “Estaba dirigiendo un nocturno en Atlético, yo estaba de línea. Y por ahí se paró el partido. ¿Qué pasó dije? ¿Echó a alguno? Le pregunto al árbitro –que no te puedo decir quién era- y me dice que se le había perdido la dentadura postiza. Los 22 jugadores y los 3 árbitros nos pusimos a recorrer la cancha buscando la dentadura. Eso fue para llorar. La encontramos, se puso la dentadura, y siguió el partido”.

A continuación en el siguiente link el audio completo

 

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