Juan Pablo Gallo (Piloto): “Un buen piloto es el que se cuestiona todos los días como maneja y que piensa que se puede mejorar”.

NOTA CON AUDIO

“De chico cualquier cosa que tuviera ruedas nos servía, el carrito a rulemanes, la bicicleta… todo lo que tuviera ruedas me atraía”. La frase pertenece a Juan Pablo Gallo -reconocido piloto baraderense- quien estuvo vía telefónica conversando con Nuestra Mañana. A continuación repasamos algunos de los mejores momentos de la entrevista en la que repasó su trayectoria deportiva.

“Yo soy hijo de mamá maestra y papá librero, sin embargo, me picó el bicho de la mecánica, de los motores. Me vinculé con gente de ese palo y después se me dio por correr. El primer taller donde trabajé fue con Abel Rithner, un trabajo que mi viejo me consiguió”.

“Hubo que aprender, hubo que equivocarse y después tuve que estudiar. Hice muchos cursos, me vinculé con gente muy capaz y que sabía mucho. Y todo eso fue sumando para que uno sepa de motores”.

Su presente laboral y deportivo

“Tenemos el taller de la rectificadora en Roque Sáenz Peña y el galpón del auto en el acceso. Una de las cosas que más me gusta del automovilismo es la gente que se acerca. Un auto de carrera si no hay trabajo y mucho esfuerzo no se hace. Entonces todo el grupo de gente es afín a lo que vos hacés, gente de laburo, de buena madera, gente que colabora mucho. El año pasado se rompió el motor de Juanse y el lunes me llamó una persona, un piloto rival, a ver que necesitábamos. En este ambiente hay solidaridad”.

Las carreras, el auto y el piloto

“Es importante tener un buen mecánico y un buen piloto que se dé cuenta cuales son los problemas del auto. Y que hay que mejorarle al auto, hay que tener un buen auto y un buen piloto”.

Primera carrera

“Fue en moto, en el circuito. Una moto que usaba de calle, me anoté y fui a correr. Era una Gilera, me caí y me lastimé y no pude seguir corriendo. Después corrí en karting, era una categoría muy competitiva y mis primeras experiencias con el volante fueron en el karting”.

La convocatoria de público en las carreras

“La convocatoria ahora cayó. Yo antes iba al circuito y había 7 mil personas. Ahora hay mucha más oferta para que el fin de semana te entretenga. Antes ibas a ver a Sportivo o Atlético, a tomar unos mates al río o a las carreras”.

¿Qué sentís arriba del auto?

“Te cuento que cuando me subo al auto lo único que siento es paz y placer. El único momento que siento nerviosismo es cuando me estoy subiendo al auto. Cuando se pone en marcha es todo para disfrutar. Se trabajan 15 días y después la carrera son 15 minutos donde tenés que disfrutar. Una vez estábamos corriendo en Entre Ríos, un día de mucho calor. Y cuando finalizó la carrera se bajaron todos los pibes hechos mierda físicamente. Y yo me bajé como si nada. Me da placer estar en el auto, ni siquiera me cansa, porque los nervios son lo que te cansan. Las carreras que más disfruto son las que salgo de atrás y tengo que pelear y pasar muchos autos. Lo que te deja satisfecho es cuando hiciste todo lo que podías, aunque salgas tercero. Lo que te amarga es cuando hiciste algo mal”.

El dinero y la preparación del auto

“La plata en el automovilismo es muy importante, porque compra velocidad la plata. Armamos los reglamentos para que la billetera no pese en el momento de los resultados”.

Recuerdos y presente

“Yo tuve buenos momentos, me fue bien con el karting, me fue bien en la tierra y también en el asfalto. Yo siempre lo disfruté y corrí cuando tenía ganas. Hasta el año 2001 corrimos en la tierra, después pasamos al asfalto y fue todo un desafío porque hubo que aprender a manejar en otro suelo, otras ruedas, fue un lindo desafío”.

“Lo que más disfruto en este momento es ver correr a mi hijo. A mis dos hijos les gustan las carreras, tengo una mujer y un varón. Juan Sebastián es un apasionado por el auto de carrera, le gusta laburar en el auto como yo y tiene buenas condiciones. Hemos sido rivales y es difícil correr con tu hijo en la pista. En Concepción del Uruguay venia ganando, hubo un accidente y rogaba que no fuera él. Y cuando llegue a la piña vi que era su auto y estaba destrozado. El se acercó a la pista a hacerme señas de que estaba bien. Es complicado, corrimos muchas carreras juntos, yo le gané, el me ha ganado, peleamos a primer nivel y la verdad que es lindo”.

“Mi mamá no me pudo ir a ver correr porque se ponía nerviosa, mi viejo también. Mi mujer es una leona, no podés correr si no tenés alguien que te acompañe”.

¿Has cumplido tus sueños?

“Si, todas las etapas las cumplí bien, siempre lo hice con muchas ganas y de la mejor forma que podía…  así que estoy muy contento. Me siento conforme conmigo mismo con todo lo que hice, desde correr o desde ayudar a otros corredores”.

¿Tu hijo es mejor que vos?

“Sí, mucho mejor, tiene los reflejos al cien por cien y aprendió a tener ese ojo con el auto para la puesta a punto que pocos pilotos lo adquieren”.

Secretos de un buen piloto

 “Un buen piloto es el que se cuestiona todos los días como maneja y que piensa que se puede mejorar”.

El automovilismo

“El automovilismo te consume completamente, estás pensando 8 horas por día en el trabajo y otras 6 horas en el auto. El auto de carrera necesita como mínimo todos los días 2 horas de trabajo y aparte te lleva pensar en cómo solucionar los problemas… o estás acostado pensando hasta las 2 de la mañana cómo hacer para que funcione mejor el auto”.

Escuchá la nota completa en el audio acá abajo.

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