Boudou viaja a París para participar desde el jueves de la cumbre de ministros del G20

Los ministros de Economía y Finanzas del G-20 se encontrarán nuevamente en París el jueves y viernes próximo, previo a la Cumbre de Presidentes que se realizará en los primeros días de noviembre en la ciudad de Cannes, para debatir cuestiones relacionadas con la actual crisis financiera, medidas para ayudar a garantizar el crecimiento de los países e impulsar la generación de empleos.

El ministro de Economía, Amado Boudou, encabezará la comitiva argentina que partirá el miércoles con destino a la capital gala, acompañado del jefe de Asesores de Gabinete, Guido Forcieri.

La agenda prioritaria del evento pasará por la búsqueda de soluciones que ayuden a resolver la crisis de deuda que padece Europa.

También buscarán avanzar con el plan de acción de medidas económicas que elevarán a los presidentes, de cara al encuentro anual presidencial que se desarrollará en Cannes.

Entre los temas a tratar figuran los progresos del plan de acción para resolver la volatilidad de los precios de los commodities, tema en el que Argentina promueve medidas tendientes a regular a los mercados de derivados financieros y la promoción de la oferta alimentaria.

La presión de los grandes países productores de commodities -entre los que se encuentran Argentina, Brasil y Rusia- para evitar la regulación de precios de de materias primas, habría dado sus frutos, de cara el encuentro presidencial donde los mandatarios darán la venia al curso de las próximas medidas a tomar.

El plan de acción del tema “commodities” se presentó en un encuentro de ministros de Agricultura del G20 realizado en Buenos Aires en mayo último, y se terminó de refrendar por los mismos actores en junio, en París.

En el plano de desarrollo, dos temas prioritarios surgieron durante la última cumbre de ministros de Economía efectuada en septiembre, en la víspera de la Asamblea Anual de Gobernadores del FMI y del Banco Mundial, donde se hizo hincapié en el crecimiento y en la generación de empleos.

Allí se resolvió poner el foco en seguridad alimentaria y en infraestructura para “maximizar el crecimiento potencial y la resistencia económica de las economías en desarrollo”.

En el plano financiero y la resolución de los desbalances globales, la crisis europea se lleva gran parte de la agenda.

Recientemente la canciller alemana, Angela Merkel, se pronunció a favor de un impuesto a las transacciones financieras, mientras que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, urgió a la Unión Europea a resolver la actual crisis de deuda con acciones concretas.

Los países en desarrollo, en tanto, llevarán también su preocupación para que Europa resuelva cuanto antes la crisis, para evitar un efecto derrame mayor sobre los países emergentes.

Repetirán de esta forma el planteo esbozado por los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y el G24 (donde participan Brasil y la Argentina como únicos miembros del G-20) efectuado en septiembre último en Washington.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se refirió al tema el viernes y alentó a Turquía a sumarse a la “presión” de los emergentes, durante una visita a ese país.

“En la Cumbre de Cannes, Brasil y Turquía deben presionar juntos para lograr resultados concretos para superar la falta de acción política de los líderes” de los países centrales, dijo Rouseff.

En Washington, durante una cena extraordinaria celebrada el 22 de septiembre, los ministros de Economía y Finanzas y presidentes de bancos centrales de este grupo acordaron dar una respuesta “fuerte y coordinada” a la crisis de Europa y los Estados Unidos.

Los flujos de capitales también están en la agenda. Durante un seminario celebrado en agosto en Brasil se avanzó en la coordinación de los flujos de capitales y en el uso de medidas de control de capitales, y a la vez que se continuó trabajando el tema de la regulación de los mercados financieros de commodities.

Estos temas surgieron con énfasis durante la cumbre de ministros de Economía celebrada en abril en Washington, donde se resolvió fortalecer el sistema monetario internacional tejiendo redes financieras, proveyendo mayor liquidez, y utilizando las denominadas medidas macroprudenciales -se incluyen aquí el control de capitales y la creación de fondos de reservas- para mitigar los efectos de la crisis. También se avanzó con la fijación de parámetros de las variables macroeconómicas.

Asimismo, hay ideas en curso como la de incluir a China en la composición de los SDR, los activos de reserva internacional del FMI, aumentando así la participación del gigante asiático en el sistema monetario internacional.

Entro otros temas, la reforma de los organismos internacionales y el plan de acción elaborado contra la corrupción serán temas de la agenda.

Fuente: Telam