Feliz día de la madre

Este domingo celebramos el Día de la Madre. Una fecha que hace a nuestra vida y despierta, por lo mismo, sentimientos de afecto y gratitud. En ella somos hijos, con todo lo que significa ser parte de una historia de amor que da sentido y sostiene nuestro presente y futuro. No podemos entendernos sin una referencia permanente a esa figura única. Cada uno sabrá en este día dar contenido a esta historia personal y expresarlo con palabras, gestos y oraciones.

El día de las madres es un día dedicado especialmente a celebrar y honrar a todas las madres. Los antiguos griegos fueron los primeros en celebrarlo para honrar y brindar honores a la diosa Rhea, madre de los dioses Zeus, Poseidón, Hades y otros. Los griegos pasaron la tradición a los romanos y los romanos la introdujeron al cristianismo adaptándola para celebrar y brindar honores a la madre de Jesús, la Virgen María. Los cristianos se encargaron luego de difundirla en todas partes del mundo.

La celebracion del día de la madre siempre hace mención del amor abnegado de una madre. Muestras de afecto, flores, regalos, poemas, música, danzas, comida, etc. son algunas de las cosas utilizadas para brindar honor al ser que nos regaló el derecho de vivir en esta vida.

La imagen de madre que predomina en la mente y el corazón de la mayoría de las personas es aquella de generosidad, abnegación, amor, aceptación y perdón. El amor de una madre es el que más se parece al amor incondicional con que Dios nos ama. Personalmente, me es difícil pensar en mi madre, sin pensar en sus besos; en sus abrazos; en sus palabras impregnadas de sabiduría, respeto y prudencia; en sus manos tiernas y frágiles, que a los 74 años continúan repartiendo caricias; en sus palabras de amor y consejo; en sus brazos acunados que por tantas veces me acogieron con ternura; y en su mirada dulce, limpia y alegre. Creo que una madre es un oasis en donde los hijos podemos experimentar el cielo y conocer la esencia de Dios.

Feliz día de las madres. D.B – B.H.