Para pensar juntos: Ya podrías

Ya podrías indignarte por las persecuciones que hacen a los cristianos. Por las veces que alguien es condenado a muerte por sus creencias o simplemente discriminado y apartado de la sociedad. Si no eres capaz de alegrarte por la existencia de tu hermano que te persigue, estás contaminado.

Ya podrías ofenderte por tantos y tantos Cristianos que aunque dicen que profesan la religión del amor, fomentan el odio, abusan y comenten inmoralidades sin pestañear. Si no eres capaz de sentirlos familia, estás contaminado.

Ya podrías preocuparte por la evasión que buscan muchos en las drogas, el alcohol, los juegos y demás. Si no puedes presentarles una vida que merezca la pena vivirse, estás contaminado.

Ya podrías avergonzarte de una sociedad que margina a sus mayores. A la que la vejez le resulta no productiva y por ello la arrincona dónde no le molesta. Si no tienes un buen amigo anciano, estás contaminado.

Ya podrías entristecerte por las guerras, por el hambre. Por tantas y tantas víctimas de la violencia. Por tantos y tantos muertos que llenan los bolsillos de asesinos a distancia. Si no erradicas el miedo de esta tierra, de tu tierra, de la que pisas a diario, estás contaminado.

Ya podrías asquearte de la prostitución, de la pedofília, del uso y abuso del sexo desalmado. Si escondes al amor para poder hablar de sexo, estás contaminado.

Ya podrías crear riqueza en la sociedad. Hacer el bien desde posiciones poderosas, y proteger lo de los más débiles. Si perder lo conseguido condiciona tu comportamiento, estás contaminado.

Ya podrías detestar a los hipócritas, a los mentirosos. Denunciar públicamente los engaños o avergonzar al estafador. Si te engañas a tí mismo, estás contaminado.

Ya podrías alegrar a los tristes, tranquilizar a los nerviosos, animar a los hundidos. Si no eres capaz de admirar todos los días la obra de Dios en tí, estás contaminado.

Ya podrías alegrarte por los éxitos ajenos. Por el triunfo del hermano, por la prosperidad del vecino. Si no agradeces lo que te está tocando en el reparto, estás contaminado.

Y es un virus muy peligroso porque siempre tiende a empeorar.